Fascismo y nazisionismo. El sionismo es el genocidio.
Fascismo y nazisionismo.
El fascismo, el nazismo y el sionismo actuales tienen un carácter de clase social determinado: todos son “la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, más chovinistas y más imperialistas del capital financiero.” Esta definición hecha y escrita por Jorge Dimitrov, dirigente comunista búlgaro en su artículo El fascismo y la clase obrera en 1935, continúa siendo vigente en nuestros días.
EE.UU e Israel, ellos son el genocidio, la guerra de agresión, el terror contra la clase trabajadora
Sólo miremos a los Estados Unidos de América (ee.uu.) e Israel, ellos son el genocidio, la guerra de agresión, el terror contra la clase trabajadora, las masas oprimidas y los pueblos de las naciones que han decidio volver a sojuzgar o que siempre han sojuzgado. Para el ente sionista de Israel y para el gobierno trumpista no son suficientes 21 mil niños asesinados sólo en la Franja de Gaza de octubre de 2023 a la fecha, ¡no! También es necesario expulsar a casi dos millones de palestinos de su propia tierra.
Y porque el fascismo y el nazi-sionismo modernos son el terror y el genocidio no podemos ser neutrales, tibios y dejar de señalarlo como la peor lacra de la humanidad y mucho menos apelar a la supuesta neutralidad que nace del miedo o de los intereses comunes que ocultan quienes se niegan a condenarlos, a luchar contra estas expresiones y a romper relaciones económicas, políticas y culturales con los Estados genocidas.
Es muy importante tener claridad del carácter de clase del fascismo y el nazisionismo, porque en la actualidad diversos ex-gobernantes o gobiernos autodenominados progresistas han señalado, con justa razón, que el ascenso del llamado “neofascismo” es un peligro para la humanidad y para la propia democracia burguesa. Sin embargo, omiten explicar el carácter de clase del mismo, no explican que el ascenso del nazi-fascismo tiene que ver con que la clase burguesa “no está ya en condiciones de mantener su dictadura sobre las masas con los viejos métodos de la democracia burguesa y del parlamentarismo.”
La gran crisis económica y de la hegemonía de los ee.uu. y sus aliados agrupados en la Organización del Tratado del Altlántico Norte (otan) en el mundo son el origen de que la parte más reaccionaria y chovinista o nacionalista de la gran burguesía trasnacional utilice las formas más reaccionarias y violentas de dominación contra los pueblos. Las promesas de mejoría para su propia población se basan en la explotación y saqueo de otros pueblos, en el robo de sus recursos naturales, en la aniquilación de millones de seres humanos o en la guerra para imponer su voluntad política y detener así su pérdida de ganancias económicas.
Los grandes capitalistas trasnacionales sufren porque su instrumento armado y de terror, el antes “invencible” ejército norteamericano ha perdido el control de amplios territorios en europa central, en Asia y en África, también por eso el gobierno yanqui voltea a nuestra América e impone su llamado “Escudo de las Américas” para formalizar de manera abierta y descarada el mando sobre todas las fuerzas armadas de los países lacayos que tan sólo actúan como policías represoras de su propia población en función de garantizar el dominio económico y político de los ee.uu. en decadencia.
Nuestra posición socialista
Es nuestra obligación, por eso la urgencia de escribir este artículo, tener claridad de nuestra posición socialista respecto al fascismo y el nazionismo, pues más allá de sus particularidades históricas y geográficas producto del propio desarrollo del capitalismo en cada país, no debemos perder de vista su esencia y compartirla a las amplias masas, reiteramos: “el fascismo no es un poder situado por encima de las clases, ni el poder de la pequeña burguesía o del lumpenproletariado sobre el capital financiero. El fascismo es el poder del propio capital financiero.” “La subida del fascismo al poder no es un simple cambio de un gobierno burgués por otro, sino la sustitución de una forma estatal de la dominación de clase de la burguesía -la democracia burguesa- por otra, por la dictadura terrorista abierta.”
¿Por qué debemos señalar el carácter de clase del fascismo y del nazisionismo? Porque entonces nuestro pueblo podrá comprender, por ejemplo, que el problema de los periodistas y empresas de comunicación que atacan al movimiento popular y al propio gobierno federal actual no es un enfrentamiento de opiniones de periodistas como individuos libres o de empresas inocentes, es un enfrentamiento promovido por la parte más reaccionaria y fascista de empresarios como Ricardo Salinas Pliego, Emilio Azcárraga Jean, los Vázquez Aldir y otros tantos, quienes en nombre de la “libertad y la verdad”, desean y sueñan con la dictadura abierta y de terror de su clase burguesa trasnacional contra el pueblo trabajador sea éste mexicano o migrante.
Si este gobierno omite, y también quienes lo apoyan desde cualquier ámbito, el carácter de clase del fascismo y del nazisionismo en realidad debilitan a la clase trabajadora, la dividen, la inmovilizan, la desorganizan, a pesar de los llamados a crear muchos frentes antifascistas, y lo hacen porque no brindan claridad a la clase trabajadora, porque no indican quiénes son los fascistas, quiénes son los nazisionistas y cuáles son los intereses que defienden y buscan imponer.
Sin claridad política, el pueblo más o menos consciente actúa por institnto, por sentido común y por ello puede ser presa de la propagada fascista y nazisionista, equivocarse y verse en un futuro no muy lejano con el deseo de que un Bukele o una Fujimori mexicanos lleguen al poder del gobierno federal y darles incluso su voto.
Fascistas y nazisionistas no son estúpidos
Los fascistas y nazisionistas no son estúpidos: “adapta(n) su demagogia a las particularidades nacionales de cada país e incluso a las particularidades de las diferentes capas sociales dentro de un mismo país. Y las masas de la pequeña burguesía, incluso una parte de los obreros, llevados a la desesperación por la miseria, el paro forzoso y la inseguridad de su existencia, se convierten en víctimas de la demagogia social y chovinista del fascismo.” Aunque en esencia cualquier expresión de este tipo de política e ideología del capital financiero es la misma, la forma de expresarse cambia y nosotros debemos desenmascarar ante toda la sociedad lo que ocultan sus discursos, sus formas y sus planteamientos políticos aparentemente democráticos.
Nosotros, a diferencia de los tibios y vacilantes, debemos asumir la tarea de lucha intransigente e inteligente contra el fascismo y el nazisionismo actual, debemos definir nuestra táctica para frenar el ascenso del fascismo y el nazisionismo y luchar por una alianza amplia que se funde en la fortaleza de un movimiento con caracter de clase proletario, independiente de la burguesía y de la pequeña burguesía en su táctica, en su agitación, propaganda y organzación.
Nosotros luchamos desde hace mucho contra la parte más reaccionaria de la clase burguesa trasnacional, sin olvidar que la parte menos fascista sigue siendo clase burguesa y, por tanto, sin dejar de luchar por la democracia popular y el socialismo.
Busque nuestro próximo fragua, pues este será un tema que seguiremos abordando y profundizando; pero sobre todo busque organizarse con nosotros, distribuya un periódico, coopere para que se impriman más números, estudie, proteste… Todas y todos podemos luchar contra lo más podrido del capitalismo, contra el imperialismo; por la soberanía nacional y el socialismo. !
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