Armen Ohanian, arte y resistencia
En la historia de la humanidad, existen innumerables hombres y mujeres que han luchado por la mejora de nuestras condiciones de vida; sin embargo, muchas veces quedan sepultados bajo los escombros de la historia aquellas voces, que por no expresarse en el lenguaje de la fuerza física y la lucha revolucionaria del fusil quedan relegadas al olvido. Este pequeño texto, busca rescatar una de esas voces, una voz que buscó a través del arte en este caso el baile, cambiar vidas y transformar la injusticia y el dolor en inspiración para muchas otras causas.
Su nombre artístico fue Armen Ohanian, su nombre de pila era Sofía. Nació en 1886 en Shamankha, Azerbaiyán. El momento histórico que le tocó vivir es importante, para comprender su lucha y valores. Sofía perteneció a un grupo étnico que aunque importante en número por razones económicas, políticas y religiosas sufrió la opresión de todo un imperio. La nacionalidad de Sofía es armenia, pueblo que durante siglos formó parte del Imperio Otomano (hoy Turquía).
Dentro del mapa del imperio era sólo una provincia más, entre otras que, el Imperio explotaba y, si bien dentro de su estructura política gozaban de cierta autonomía, en los hechos, los armenios de a pie, las masas campesinas y urbanas eran tratadas como personas de segunda categoría, sin derechos, expuestos a los abusos de las autoridades otomanas, muchas veces los armenios expresaron su descontento ante las autoridades otomanas y extranjeras, sin tener éxito.
Es por esta razón que algunos grupos de estudiantes, desde fuera de Armenia, tuvieron contacto con la teoría marxista decidieron formar el Partido Socialdemócrata Hunchak, para organizar la lucha por la liberación nacional de Armenia.
Pero el destino de los pueblos oprimidos rara vez resulta sencillo y el pueblo armenio tiene el terrible privilegio de ser el primer pueblo en sufrir en carne propia lo que hoy conocemos como genocidio. Pues a partir de 1915 miles de personas sufrieron el destierro y tuvieron que partir al desierto donde sin recursos alimenticios ni agua, tenían que marchar vigilados por las autoridades otomanas quienes les impedían el retorno a sus hogares. Sufrieron violaciones, torturas y asesinatos en masa. La mayoría personas comunes y corrientes cuyo único delito era no tener recursos y practicar una religión distinta a la del Imperio.
Sofía también tuvo que huir, aunque debemos reconocer que tuvo la suerte de contar con recursos y en este mundo atroz para una mujer: su propio cuerpo.
Tuvo un matrimonio forzado que borró para siempre a Sofía y dio a luz a Armen Ohanian.
Tomó el apellido de su marido y le ayudó a forjar un nuevo destino, pues supo transformar la desgracia y miedo en fuerza y entereza, primero partió a Persia (ahora Irán) donde fundó el Teatro Nacional Persa ahí organizaba galas donde las mujeres iraníes podían asistir a espectáculos públicos por primera vez. Ya a partir de este momento Armen pudo comprender el alcance transformador del arte y el valor de la organización comunitaria como principio regulador de la vida.
Gracias a la danza Armen pudo viajar a Europa y luego a México, privilegio que miles de compatriotas armenios no pudieron tener. Miles de vidas segadas y que aún hoy en día son puestas en duda por muchos partidarios del fascismo turco que minimizan el genocidio armenio.

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Así Armen Ohanian llega a México en 1934 e inmediatamente inicia su actividad política y cultural, pues para ella el arte sólo tenía valor cuando era utilizado como una herramienta de cambio y transformación social-política, es decir cuando el arte es revolucionario.
Onanian se identificaba con movimientos de liberación y luchas por la justicia social en todo el mundo. Su afiliación al Partido Comunista Mexicano (PCM) refleja su compromiso con la solidaridad internacional. También formó parte, junto a María Luisa Vera y Clara Porset, de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), pues además de bailarina fue traductora de muchas obras del ruso al español dando a conocer en nuestro idioma muchas de las ideas marxistas que estaban formando en Europa y que buscaban acabar con la explotación entre los seres humanos y, en este caso, del genocidio que es una de las caras más monstruosas del imperialismo.
¿por qué es importante recordar a Armen Ohanian ?
Hoy es importante reconocer la vida de Armen Ohanian por varios motivos, pero nos concentraremos en dos para concluir. Primero, resulta llamativo cómo el discurso occidental se empeña en presentar a Oriente como un espacio geográfico decadente, excluyente y cerrado, alienado por la religión. Particularmente, Estados Unidos ha mostrado a Irán como un país antidemocrático y belicoso.
Su historia no es así, la recepción del pueblo armenio en ese momento en su territorio, la cantidad de armenios que viven hoy en Libia u otros países árabes es muestra de que no todo es blanco o negro. Hoy cuando el ICE en Estados Unidos persigue y expulsa en el mejor de los casos a nuestros compatriotas, ¿no será recordado en unos años como otro genocidio?, ¿quién es el bárbaro aquí? La historia de Oriente está también llena de casos de solidaridad y luchas por la liberación de sus pueblos y de la opresión, los años que Armenm vivió en Persia (hoy Irán) lo demuestran.
Segundo, la primera mitad del siglo XX, es un periodo de gran actividad intelectual y política en México, fue un momento de definición y lucha por una transformación real de la vida cotidiana de las mayorías olvidadas por la política tradicional, el surgimiento del Partido Comunista como opción política significó un gran avance para el pueblo trabajador, que puso sobre la mesa muchas de las necesidades de la clase obrera y campesina.
En la conformación de este partido, jugaron un papel muy importante, hombres y mujeres refugiados, hombres y mujeres que ante el ascenso del fascismo y la violencia en Europa. Otras partes, como el Imperio Otomano, vieron en nuestro país la oportunidad de sobrevivir al odio: españoles, polacos, armenios que vivieron la desesperación y el exterminio, sabían que la organización y la comunidad es la única defensa ante el capitalismo.
Armen fue una mujer que tira por tierra el discurso del capitalismo occidental respecto a Medio Oriente. Fue una comunista, intelectual, bisexual, maestra, propagandista y agitadora. Una mujer que se unió con otras y otros para luchar por el socialismo y mejorar las condiciones de vida no sólo de su pueblo, sino del proletariado internacional.
Armen Ohanian buscó organizarse con otros, ya sea para unirse a una compañía de teatro o a un partido político, ahí donde fue, usó su cuerpo, su mente y sus talentos para luchar contra el capitalismo, porque para luchar, no hace falta un gran fusil, basta con la voluntad férrea de actuar a favor de nuestros compañeros de clase y organizarnos. !
¡Luchemos contra el genocidio donde quiera que ocurra!
¡Alto a la muerte en República del Congo, Sudán, Palestina e Irán!
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