ArtículosDisputas LaboralesFragua#114

Ayten Öztürk: La dignidad que el terror no pudo derrotar

Como Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), publicamos el testimonio de la militante turca, Ayten Öztürk, que lleva por título Resistencia y victoria en los centros de tortura secretos del fascismo. ¿Por qué consideramos que todo el mundo debería conocer tanto la obra como a su autora? Bueno, explicamos.

Hay historias que incomodan porque nos obligan a mirar de frente aquello que muchos prefieren ignorar. La historia de Ayten Öztürk es una de ellas. Es un relato vívido que a primeras es desgarrador, sin embargo, también está lleno de convicción y combatividad.

¿Qué puede quedar de un ser humano cuando es sometido a las torturas más inimaginables? Posiblemente suene poco probable padecerlo, pero en muchos lugares los Estados utilizan toda su maquinaria policiaco-militar para frenar el desarrollo de la organización de los trabajadores, intentan someterlos, quebrarlos, hacerlos retroceder… ¿Tenemos alguna alternativa? Ayten nos responde: sí siempre hay una salida.

El testimonio de Ayten no se trata de un relato fantástico, es la experiencia de carne y hueso de una mujer militante, socialista y antiimperialista. Fue secuestrada de forma ilegal y fue trasladada a un centro de tortura secreto en Turquía. Ante ese clima, el militante no puede quebrarse. Las páginas que Ayten relata son la muestra del odio de la bestia fascista que intentó quebrantarla, sin embargo, no consiguió su objetivo.

Su historia no es sólo la de Turquía. Es la de cualquier sociedad donde se persigue la organización popular. Es la de cada trabajador que enfrenta injusticias labores, la de la madre que lucha por subsistir frente a un sistema que se lo impide. Es la de cada persona que decide no guardar silencio ante la opresión.
El cuerpo es tan fuerte como los principios del militante. Sin lugar a dudas nuestra autora es la muestra viviente de ello. Pese a las torturas físicas, psicológicas e inclusive la alimentación forzada, en el pensamiento de Ayten siempre prevalecía un principio: “No dejarme claudicar, ellos no son más fuertes que mis principios y mis convicciones, por ello no hablaré”.


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Podría pensarse que ante estos hechos uno se encuentra solo contra el torturador, contra aquel que busca arrancar la dignidad y busca su objetivo, la delación, que se dé la información que ellos necesitan. Sin embargo, ¿se está solo? Uno nunca estará solo, porque siempre habrá personas que nos acompañen, que compartan nuestros ideales, que persigan nuestros sueños y objetivos, ni la cárcel más dura frenará el ideal de un mundo distinto.

Queremos que el pueblo conozca a Ayten, pero no como una mujer cualquiera de un territorio que no es el nuestro. No, queremos que el pueblo mexicano abrace su causa como la de miles de personas en el mundo, que vea en su caso la causa de la humanidad, la solidaridad que siempre será un valor humano irrenunciable. Queremos que hagan suya su historia y su legado, que aprendamos que ni las condiciones más adversas, ni el enemigo más fuerte puede detenernos.

Que sirvan estas palabras para que usted que lee FRAGUA se acerque con nosotros y adquiera su ejemplar, que lo conozca e interiorice la lucha de Ayten, la cual es la lucha contra el imperialismo, contra el sionismo, contra el fascismo y por un mundo distinto, un mundo con la democracia popular y el socialismo. Un saludo fraterno a Ayten y sus camaradas que hoy nos enseñan a todos que resistir y organizarnos nos hará vencer. !

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