ArtículosEDITORIALFragua#116

Imperialismo. Contra el injerecismo político, a favor del injerecismo económico

Imperialismo

NO SE PUEDE SER UN PAÍS LIBRE y soberano en el terreno político si somos un país subordinado a las necesidades económicas y políticas del imperialismo y, además dependiente del mismo.

No se puede determinar libremente la política exterior de solidaridad a Cuba si no somos autosuficientes en materia alimentaria o energética; no se puede desafiar una decisión impuesta por el imperialismo norteamericano como la de no exportar petróleo a ese país si las fuerzas armadas y policíacas en el nuestro tienen y aplican la doctrina de seguridad nacional que impuso hace décadas ese mismo imperialismo.

Tienen razón los socialdemócratas que afirman que hay decisiones políticas que están condicionadas por el poder de los EE.UU., lo que les falta decir es que ese poder de condicionar las decisiones políticas del gobierno mexicano son resultado de la decisión del mismo de continuar con la dependencia económica.

Esa dependencia y subordinación se fortaleció con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), quien es señalado por este gobierno como uno de los máximos representantes del neoliberalismo, su posterior implementación por los gobiernos priistas y panistas y por ello responsable de la debacle nacional, de la cual todavía no salimos.

En términos prácticos México era un país autosuficiente en la producción de maíz, tanto del consumo humano como el destina- do a la industria de la alta fructuosa o como alimento para anima- les, sin embargo a partir de la “liberalización” de la competencia y la caída de los aranceles a la importación y exportación, México se ha convertido en comprador de maíz fundamentalmente para la industria y consumo animal, pasó de comprar 286 mil 874 toneladas de maíz a los grandes monopolios norteamericanos, en 1993 a comprar 26 millones 112 mil 845 toneladas en 2025.

Respecto a la energía, México compra más del 70% de gas natural con el que se produce el 60% electricidad, compra el gas a los EE.UU. Si ese gobierno decidiera dejar de vendernos el gas, imagínese usted cuantos escuelas, hospitales, casas e industrias quedarían inmovilizadas. Eso es dependencia y posibilidad de chantaje.

¿Cómo terminar con la dependencia económica que es la base de la subordinación al imperialismo?

Un buen paso sería anular su origen el TLC ahora llamado T-MEC; pero qué nos diría Marcelo Ebrad, actual secretario de economía: “No nos conviene. La vía es acelerar la competitividad donde sea posible y amortiguar daños donde no”. Esta declaración la hizo cuando los campesinos exigían dejar de comprar maíz del extranjero en este 2026.

El señor Marcelo Ebrad era priista en tiempos de Salinas de Gortari y apoyó la firma del TLC desde su puesto como subsecretario de relaciones exteriores en 1993 y 1994, ahora defiende la continuidad del mismo desde el gobierno que se supone terminó con el neoliberalismo… por decreto.

De qué sirve declarar desde el gobierno federal y la Comisión Nacio- nal de los Derechos Humanos que el Comité de la Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada busca inter- venir en la política interna del país por su petición al Secretario General de las Naciones Unidas de que remita urgentemente la situación de las desapariciones forzadas en México a la Asamblea General de las Naciones Unidas para que esta considere me- didas destinadas a apoyar al Estado Parte en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este crimen, si en contraparte, renegocia el Tratado de Libre Comercio para que no deje de existir y se continúe de esta manera la dependencia y subordinación de la economía imperialista.

De palabra el gobierno federal se declara en contra de la injerencia política de países extranjeros o de organismos de derechos humanos como el Comité de las Naciones Unidas contra la Desapariciones Forzada; pero en los hechos mantiene la dependencia y subordinación económica que determina en última instancia su política exterior y su política interior, aunque no lo acepten.

Las medidas para garantizar la autosuficiencia alimentaria han fracasado en siete años, se da más importancia a cumplir los acuerdos con las grandes empresas monopolistas trasnacionales que a apoyar a los medianos y pequeños productores, o que construir grandes empresas del Estado para la producción y distribución de alimentos básicos, cuando se siguen las leyes capitalistas del mercado las opciones se agotan y la dependencia y la subordinación se convierten en el futuro inmediato y a largo plazo de los pueblos.

¡Contra el despojo, la represión y la explotación; resistencia, organización y lucha por el socialismo!

LUCHAR CONTRA EL IMPERIALISMO. Vender la patria o defenderla

LUCHAR CONTRA EL IMPERIALISMO. Vender la patria o defenderla

Correo: olep.contacto@gmail.com y fragua.contacto@gmail.com

Facebook: https://www.facebook.com/olep.fragua

Instagram: https://www.instagram.com/olep_fragua/?hl=es-la

Sigue nuestra página de internet: olep.org.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 × two =