Banamex: los costos de la privatización

¡Que devuelvan al pueblo lo robado!

El Banco Nacional de México se fundó en el lejano 1884, siendo el primer gran banco privado de México. Este surgió de la fusión del Banco Nacional Mexicano (estatal) y del Banco Mercantil Mexicano (privado), dejando todas las ganancias en los nuevos dueños privados. Vaya bien dicen que la historia pasa dos veces, primero como tragedia y luego como comedia (aunque acá ya vamos por la tercera).

Durante 100, años este banco fue creciendo y creciendo, aumentando su influencia entre la población con los préstamos personales; desde la década de los 1950 hasta su inversión en tecnología al automatizar sus procesos mediante el desarrollo informático en la década de los 1960 o al lanzar la primera tarjeta de crédito en América Latina en 1968.

Cuando cumplió 98 años en 1982, toda la banca privada fue nacionalizada por el presidente José López Portillo en un giro que entonces olía a nacionalismo casi revolucionario. Sin embargo, en realidad fue un primer intento por paliar la crisis que se arrastraba desde en 1977, la cual tuvo como mayor repercusión internacional el abandono casi total de las políticas del Estado de Bienestar y el giro neoliberal. Es decir, esta nacionalización si bien sostuvo las finanzas públicas, también ayudó a que los burgueses no se hundieran en el mar de las deudas.

Para inicios de los 1990, ya pasando la vorágine de la crisis de 1977 y bien afianzadas las políticas neoliberales, Carlos Salinas de Gortari, llamado por algunos como “el padre de la desigualdad moderna”, ordena la reprivatización de la banca. Así el Banco Nacional de México, renombrado Banamex en 1984, es adquirido en 1992 por el grupo Accival, encabezado por Roberto Hernández Ramirez, quien actualmente es miembro de los consejos de administración de Citigruop, Grupo Financiero Banamex, Grupo Televisa, Ingenieros Asociados – ICA, Gruma y Corporación Interamericana de Entretenimiento –; y Alfredo Harp Helú, actualmente a la cabeza de Grupo Martí, además de ser dueño del equipo de beisbol Diablos Rojos del México, los hoteles Grupo Posadas y accionista del equipo estadounidense de beisbol Padres de San Diego. ¡Vaya que las privatizaciones dejan!

Estos sujetos, además de encarnar la fusión monopolista del capital bancario con el capital industrial, se enriquecieron gracias a la entrega de los bienes mexicanos a precio de chatarra. Comparemos: grupo Accival pagó 9.7 mil millones de pesos al tipo de cambio actual por Banamex, grupo Accival lo vendió a Citigroup por 125 mil millones y hoy en día, Citigroup venderá Banamex en 254 mil 580 millones de pesos, es decir, casi 30 veces lo que costó.

Aquí como que algo no cuadra y parece que el pueblo mexicano terminó como las gallinas… pero esto no es todo, además fue de los bancos beneficiados por el Fobaproa, un fraude legalizado que rescató a la banca privada convirtiendo su deuda en pública. Así, el pueblo mexicano se endeudó con 552 mil millones de pesos para que los bancos no se hundieran, pero, como fue a “pagos chiquitos” para pagar poquito, hoy seguimos pagando y ya se rebasaron, con intereses y todo, los dos billones de pesos (eso es un 2 seguido de 12 ceros, ¡12!).

A estos escándalos debemos sumar otros como la privatización de Aeroméxico de la que fueron beneficiarios al quedarse con el 49% de la empresa (aunque después vendieron gran parte de sus activos para sortear la crisis de 2008); el lavado de dinero en operaciones de Banamex usa, por lo que recibió una multa de 94 millones de dólares; el hecho de que Citigroup no pagó impuestos al comprar Banamex (en total, entre el gobierno de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón se les condonaron 10 mil 784 millones de pesos en impuestos). Además del “Fobaproa sigiloso” del que fueron beneficiados entre 2008 y 2011, cuando el Estado asumió 40 mil millones de pesos en deudas hipotecarias a varios bancos. Entonces, la riqueza de este banco se basa en: recibir dinero del Estado, ser rescatado cuando tiene problemas financieros, endeudar al pueblo y, como cereza del pastel, en no pagar impuestos.

Con todos estos atropellos que han golpeado al pueblo desde hace casi 140 años nos queda claro que existe la necesidad imperiosa de devolver al pueblo lo robado y no solamente lo que nos han quitado en los años del neoliberalismo. Hoy que se anuncia su venta, ¿qué dice el pueblo?

Banamex debe pasar a manos mexicanas, pero ¿eso qué significa? Para nosotros no significa, como dijeron en alguna mañanera, que un “buen” empresario como Carlos Slim compre el banco, pues dejará de estar en manos extranjeras y pasará a manos mexicanas.

No, para nosotros eso no tiene el menor sentido pues, por un lado, el capital de Carlos Slim no está únicamente atado al país, sino que forma parte del gran capital monopolista transnacional, ¿esto qué significa? Significa que gana gracias a la explotación de mano de obra, despojo de tierra, venta de sus productos en México y el mundo. Y no sé usted querido lector, pero el que Slim se haga más rico, la verdad no me ha beneficiado en lo absoluto.

Banamex en particular y los bancos en general, deben pasar a manos del Estado. Se debe realizar una nacionalización estatal que no esté enfocada en paliar los efectos de la crisis en estas instituciones financieras, sino, al contrario, que todos sus activos, sus más de 2 mil subsidiarias, todo su acervo histórico y cultural pasen a manos del Estado y sirvan para el desarrollo del pueblo mexicano.

Al mismo tiempo, se debe cancelar de una vez y para siempre la deuda del Fobaproa, y que se les cargue a los beneficiados de esta política neoliberal. No más deudas privadas pagadas por el pueblo.

Banamex y todos los bancos deben servir para el desarrollo nacional para generar proyectos de infraestructura que nos permitan ser soberanos y fortalecer las finanzas del pueblo. Y que nuestro dinero realmente esté guardado en buenas manos y no sirva para enriquecer al gran capital monopolista transnacional.

Nosotros no queremos que Slim o Salinas Pliego sean los nuevos beneficiados de este banco. No queremos que más burgueses sigan lucrando con el dinero que tanto esfuerzo le cuesta ganar al pueblo trabajador y explotado. No queremos que jueguen a los dados en la bolsa de valores con nuestras Afores. No queremos que sigan jineteándose nuestro dinero en inversiones que dan todas las ganancias a los empresarios y todas las pérdidas a nosotros. Por eso exigimos la renacionalización de la banca, que Banamex y todos los demás bancos privados pasen al Estado sin pago alguno. Al contrario, que sean ellos quienes paguen el Fobaproa y le devuelvan al pueblo lo robado.

Contacto:

olep.contacto@gmail.com

fragua.olep@gmail.com

Facebook: olep.fragua

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

seventeen − five =