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El rojo es el primer color del arcoíris

Pasajes de historia LGBT

El 28 de junio de 1969, en el barrio de Greenwich Village en el Oeste de Manhattan, Nueva York, una redada policial en contra de un local llamado Stonewell frecuentado por integrantes de la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual y Trasgénero (LGBT) desató una serie de disturbios que dieron lugar a lo que hoy se conoce como la Marcha del Orgullo.

Sin embargo, la historia y contexto de estos disturbios es un poco más complicada. Durante los años 1950 la política conservadora en los Estados Unidos de América puso en el ojo del huracán a cualquier persona que no fuera blanca ni heterosexual, so pretexto de la lucha anticomunista, todas las minorías fueron violentadas y maniatadas para que no buscaran mejorar sus condiciones de vida ni mucho menos pensar en el comunismo (no olvidemos que durante los años 1930 hubo una gran migración negra de los EUA rumbo a la Unión Soviética).

La comunidad LGBT fue una parte bastante golpeada por estas políticas y esto derivó en distintas expresiones de resistencia ligadas a la lógica pacífica de la defensa de los derechos civiles propuesta por el ministro Martin Luther King Jr. histórico defensor de la comunidad negra. Estos movimientos de resistencia pacífica fueron impulsados en su mayoría por comunistas y sindicalistas.

Sin embargo, la violencia ejercida por la policía en Stonewell provocó una reacción mucho más radical por parte de la comunidad LGBT, sobretodo de las mujeres trans siendo Sylvia Rivera y Marsha P. Johnson quienes, según los relatos, iniciaron la resistencia y ataques en contra de la violencia policial después del asalto a Stonewell.

Sylvia Rivera ya contaba con una trayectoria dentro de la lucha al ser parte del movimiento contra la Guerra de Vietnam. Su cercanía con el Partido Pantera Negra para la Autodefensa, un partido marxista-leninista, y a los Young Lords, organización revolucionaria de migrantes puertorriqueños, explica su postura anti imperialista y su simpatía por las ideas socialistas y de liberación nacional.

Sylvia Participó en la lucha por la libertad de los presos políticos del Partido Pantera Negra y en la llamada Coalición Arcoíris que, curiosamente, surge casi 10 años antes que la famosa bandera arcoíris del orgullo LGBT. Esta Coalición fue un esfuerzo dirigido por las Panteras Negras para unificar a todos los grupos aislados de las minorías en una sola organización política de masas que luchara contra el capitalismo y por una nueva constitución.

Desafortunadamente la represión y el reformismo fueron consumiendo el movimiento, las aspiraciones de integración a la sociedad capitalista de gran parte de la comunidad también fueron un gran factor que golpeó el ímpetu revolucionario y las primeras chispas de organización más allá de los meros intereses inmediatos.

Como este caso, también está el pasaje de la lucha de Mark Ashton y el grupo Lesbianas y Gays Apoyan a los Mineros (LGSM por sus siglas en inglés). Mark, fue un joven comunista hijo de obreros textiles quien desde muy joven se adentró en la lucha por el socialismo y la defensa de los derechos de la comunidad LGBT.

Mark, junto con LGSM dirigió una amplia campaña de solidaridad hacia los mineros impulsando la necesidad de juntar a los distintos sectores del pueblo inglés, todos golpeados por las medidas neoliberales y conservadoras de Margaret Tatcher, para defender sus derechos adquiridos y ampliarlos.

Aunque la huelga fracasó, el apoyo de LGSM creó simpatías entre la lucha LGBT y la lucha de los proletarios mineros constituyendo una alianza que mostró la hermandad de clase por encima de los prejuicios y las formas reformistas de hacer política.

También es importante mencionar que Mark Ashton no sólo fue un militante de la Liga de la Juventud Comunista sino su dirigente y miembro del Partido Comunista de Gran Bretaña (antes de su división en 1988). Mark murió muy joven tan solo unos días después de ser diagnosticado con VIH-Sida dejando un gran legado de solidaridad y amor.

Es necesario recuperar esta parte de la historia, una historia olvidada de manera intencional por los grandes medios capitalistas y el reformismo. Esta parte donde los comunistas, los anti imperialistas, los que luchan por la democracia popular también impulsaron una sociedad que fuera más justa y libre para quienes viven y aman de una manera no heterosexual.

Así como la historia de los pueblos se escribe con sangre y lágrimas, nosotros también la escribimos con tacones, con plumas, con glitter. La escribimos porque somos parte de una larga trayectoria de resistencia de los pueblos contra el capitalismo, contra la discriminación, contra la violencia hacia quien vive de manera distinta.

También la escribimos porque el capitalismo ha buscado subsumir todas las luchas bajo sus propias formas y medidas, por eso recuperamos y adaptamos las palabras de Fred Hampton, líder eterno de las Panteras Negras y de los pueblos en lucha: no combatimos el capitalismo con capitalismo arcoíris, combatimos el capitalismo con socialismo; combatimos la discriminación con solidaridad.

Porque la lucha contra toda forma de discriminación sólo será una lucha consecuente cuando vivamos en una sociedad que no separe al pueblo sino que deje que viva de manera libre y digna, porque sólo el socialismo nos otorgará el fin de la opresión de todos los males burgueses.

Porque el rojo es el primer color del arcoíris, contra toda forma de discriminación; resistencia, organización y lucha por el socialismo.

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