La Suprema Corte contra los trabajadores

¡Ahora van por las pensiones!

El pasado 17 de febrero los jueces de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, integrada por los ministros Luis María Aguilar Morales, Javier Laynez Potisek, José Fernando Franco González Salas, Alberto Pérez Dayan y la presidenta de la Sala, Yasmín Esquivel Mossa, aprobaron en sesión remota el tope de pensiones para los jubilados del issste en uma (Unidad de Medida y Actualización) y no en salarios mínimos, como hasta ahora se había manejado.

Esta decisión prendió las alarmas en más de uno, pues la uma esta tasada para el 2021 en $2,641.15 mensuales mientras que el salario mínimo para este mismo año es de $4,251.00 pesos mensuales, es decir, 38% menos. Así, el tope pasa de 10 salarios mínimos a 10 uma, siendo ahora la pensión máxima de $26,411.50 mensuales.

Si bien este tope puede no sonar nada mal para la mayoría de nosotros que ganamos entre seis mil y siete mil pesos mensuales, lo cierto es que esto significa un golpe para una parte del pueblo trabajador y sigue abriendo brecha para ir acotando los derechos laborales ganados gracias a la lucha del propio pueblo.

Este caminito se fue abriendo desde el sexenio de Felipe Calderón, cuando fue aprobada la “Nueva Ley del issste”, la cual marcó la entrada en marcha del sistema de ahorro individual (Afores) y llevó a tener una pensión mucho menor que el salario inferior al sueldo base.

Posteriormente, en 2016, se aprobó des indexar el salario mínimo de los trámites administrativos como las multas y que se tasaran en uma; sin embargo, en momento alguno se habló de la seguridad social o el salario hasta que la Segunda Sala de la scjn aprobó que también se hiciera la modificación pertinente.

Cabe señalar que esta modificación es enteramente anticonstitucional, ya que esta jurisprudencia, emanada de la scjn, regula una ley ordinaria, la cual está debajo de las leyes secundarias y de la propia Constitución. Es decir, se está cometiendo una ilegalidad a todas luces, pero a las autoridades (y más a los ahora llamados “contrapesos”) les importa poco saltarse las leyes con tal de golpear al pueblo trabajador.

Si bien no tenemos una bola de cristal, esta decisión es un mal precedente para el tema de las pensiones y la seguridad social en su conjunto, pues hoy hay un máximo de 10 uma, y mañana podría quitarse ese 48% a todas las pensiones o jugar con las uma y el salario, ya sabemos que para la burguesía ni el hambre ni el despojo tienen límites.

Sin duda, muchos lectores quizá sigan diciendo: “pero eso no me afecta” y, pues sí, tal vez directamente no nos afecte y menos a quienes nacimos en la generación que no tendrá pensiones, quienes no hemos tenido un trabajo formal en toda nuestra vida y para quienes la seguridad social no es más que un sueño guajiro. Sin embargo, la lucha por la defensa de nuestros hermanos de clase afectados por esta arbitrariedad debe implicar una reflexión profunda acerca de la necesidad de eliminar todas las reformas neoliberales implantadas desde 1982 en todos los ámbitos de la vida pública y más en el tema laboral.

Al mismo tiempo, queda demostrado que los trabajadores somos simples monedas de cambio y que las autoridades federales actuales tampoco van a pelear por nuestros intereses. ¿Acaso hemos escuchado de un ataque frontal y directo en contra de los jueces de la Segunda Sala de la scjn por parte del Ejecutivo Federal? ¿Acaso hay una campaña tan fuerte como la que existe en contra de quienes golpean la reforma energética?

En el tema laboral sólo se ha dicho que se compensará con la pensión universal que para finales de sexenio llegará a seis mil pesos mensuales, nada despreciables; sin embargo, nuestros derechos no pueden ser escamoteados, no podemos decir “bueno, perdimos esto, pero nos dan estas migajas”, no podemos permitir que nosotros seamos la moneda de cambio entre la burguesía y el gobierno reformista.

Hoy más que nunca no sólo no debemos perder ni una coma de los derechos ganados, sino que debemos ampliarlos, que esas pensiones soñadas y que están en manos de unos cuantos no sean sólo para esos pocos trabajadores que llegaron a niveles directivos, sino que esa vejez digna sea asegurada para todos los trabajadores formales e informales del apartado A o del apartado B.

La burguesía y sus personeros en el gobierno buscan dividirnos, buscan que peleemos volviendo los derechos en “privilegios”, pero nosotros debemos ser más listos y audaces. Hoy la defensa de las pensiones del issste debe ser tarea de todo el pueblo, hoy debemos ampliar nuestro marco democrático y tener mejoras salariales, de seguridad social, de pensiones que no sean migajas.

Como Organización de Lucha por la Emancipación Popular-Unión Democrática de Trabajadoras y Trabajadores nos pronunciamos una y otra vez por la abrogación de la Ley del issste, por la abrogación de las uma como medida de pensiones, por la abrogación de todas las leyes neoliberales en materia laboral, por el juicio y el castigo a todos los jueces y autoridades que han legislado en contra de los intereses del pueblo.

Los invitamos a organizarse con nosotros como olep-uditt, a defender nuestros derechos y ampliarlos sin olvidar que la única manera de obtener verdadera justicia laboral es arrancando el neoliberalismo de raíz, destruyendo de una vez el capitalismo y construyendo la democracia popular y el socialismo, pues sólo ahí seremos nosotros, las y los trabajadores, quienes determinemos la producción y, con ello, nuestros derechos y destino.

¡Trabajo digno, salario justo y seguridad social!

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