Llamadas proletarias

Testimonio proletario

 “Hola buenas tardes, gracias por comunicarse a la línea del salario, lo atiende un proletario más, ¿en qué puedo ayudarte?” Así podría comenzar este testimonio, similar es el discurso que pronunció hasta el cansancio, yo soy trabajador de un centro de atención que recibe llamadas, o conocidos también como call center, donde pareciera que la cadena de explotación no es similar a la que sufren los trabajadores en las fábricas u otras ramas de la producción, sin embargo, les comento que compartimos algo tan en común: somos asalariados y explotados. Pues pertenecemos a la clase desposeída de medios de producción, que se ve orillada a la necesidad de vender sus capacidades y fuerza por un salario, porque nos dicen que no hay de otro modo. 

La empresa donde yo recibo llamadas, es Edenred, una empresa trasnacional que su cede se encuentra en Francia pero que ha expandido su negocio por medio de tarjetas, de despensa, gasolina, regalos, restaurante, etc. Posiblemente a quien le llegue este artículo use alguna tarjeta que le proporciona su empresa, como Bimbo, Lala, Bachoco o incluso los gobiernos en sus tres niveles utilizan en medida los servicios de esta empresa para dar una “solución” como les gusta llamarle a la empresa para los usuarios.

Edenred en su último año crecieron sus ingresos cerca del 13 % en el tercer trimestre, esto quiere decir que sus ingresos aumentaron en 393 millones de euros… Mientras los que contestamos las llamadas tenemos un salario por hora de cerca de 22.20 pesos por hora, y dónde la gran bondad de la burguesía es que una hora extra sea pagada a 25.00 pesos al doble eso sí.

Y en un espacio que donde se juntan tanto el joven que es su primer empleo, hasta las personas ya adultas que al no encontrar algo más se ven obligados a trabajar en estos sitios. Todos siendo explotados sentados, con una diadema que no se escucha bien pero que para poder salir adelante tienes que estar ahí, siete horas u más si quieres que el salario te alcance para pagar los gastos corrientes que tenemos, o la manutención propia o de la familia.

Y pese a que en conferencias el gobierno federal se llena la boca de que ya no hay subcontratación u outsourcing, la verdad en los hechos es que mi empleo es la prueba que eso es falso, somos un centro de subcontratación pero que de manera legal hoy se le llama servicios especializados y de lo cual la empresa no se cansa de aclararte por medio de charlas, portales, podcast, etc.

¿Cuándo gozaremos de un salario digno?, ¿cuándo se respetarán nuestros derechos laborales? Si nosotros como trabajadores no comenzamos a ver en el compañero de la mampara de a lado como un aliado, un compañero o un camarada y no comenzamos a formarnos, estudiar y lo más importante organizarnos por algo tan esencial como lo es que nos paguen de forma digna, no veremos cambios sustanciales en nuestro destino.

La unión de todos los trabajadores y trabajadoras con conciencia de clase proletaria podremos luchar contra los abusos, contra los malos tratos y principalmente luchar contra la explotación de la burguesía trasnacional, que hoy somos unos en México pero que oprimen y explotan a trabajadores en más de 40 países.

Que este testimonio sirva de comienzo para algún lector que ha pasado por estos espacios o si actualmente te encuentras trabajando en un call center, puedas coincidir conmigo, que es nuestro momento de organizarnos y luchar por nuestros derechos laborales. Así que la próxima vez que llames recuerda, del otro lado de la bocina se encuentra un asalariado y explotado más pero que quiere cambiar la realidad hacia el socialismo.

Contacto:

olep.contacto@gmail.com

fragua.olep@gmail.com

Facebook: olep.fragua

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

15 − 4 =