Una mirada desde el pueblo: los verdaderos héroes y los traidores

Los héroes del pueblo, nuestros héroes y nuestras heroínas, son las personas que decidieron luchar y entregar lo mejor de su vida para lograr una vida digna para la clase trabajadora, que lucharon por la democracia popular y el socialismo.

Los traidores al pueblo son quienes nacidos en su seno o siendo parte de la clase burguesa o pequeño burguesa lo engañan y hacen todo lo posible por mantener intactas las relaciones económicas de producción capitalista. Así como las leyes y las fuerzas armadas que a su vez lo protegen y mantienen el dominio de todas las estructuras de la democracia existente, democracia que, a pesar de sus avances, tiene como objetivo final garantizar la explotación del trabajador y el enriquecimiento de unos cuantos empresarios.

Nuestros héroes y heroínas no son únicamente quienes a lo largo de la historia más lejana resistieron a la Conquista, lucharon por la Independencia, enfrentaron las invasiones norteamericana y francesa, lucharon contra la dictadura del porfiriato. También son quienes lucharon por hacer efectivas las banderas de obreros y campesinos que dieron origen a la revolución de 1910. Este artículo editorial podría escribirse sólo con los nombres de esos héroes y nos faltaría espacio.

Lamentablemente, algunos de los héroes y heroínas del pasado más lejano han sido expropiados al pueblo por la burguesía y sus aliados: hoy podemos ver la imagen de Ricardo Flores Magón, intransigente y consecuente combatiente contra el capitalismo, adornar los documentos oficiales de un gobierno que pretende hacer de la conciliación entre la clase trabajadora y sus explotadores la fórmula mágica para humanizar el capitalismo y superar el neoliberalismo.

A nosotros nos toca revindicar en palabra y acción organizada el pensamiento más avanzado de las y los mejores hijos del pueblo, nos toca recordar a nuestros héroes del pasado lejano y reciente, a todos aquellos que vivieron y lucharon contra la injusticia y la desigualdad. Excepto a quienes hoy se dicen de izquierda, quienes viven y lucran con el presupuesto, salvo honrosas excepciones.

Rubén Jaramillo, Arturo Gámiz, Pablo Gómez, Oscar González Eguiarte, Lucio Cabañas Barrientos, Genaro Vázquez Rojas, Héctor Heladio Hernández Castillo, Isac Estrada Estrada, César Yañez Muñoz, Elisa Irina Sáenz Garza, Alicia de los Ríos, Leticia Galarza Campos, Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya son sólo algunos nombres, entre los de tantas otras mujeres y hombres, que abonaron la lucha del pueblo mexicano hasta hoy, y que siguen presentes en todas las luchas que el movimiento independiente continúa dando por ampliar la democracia popular y construir el socialismo.

Traidores al pueblo no sólo son los diputados, los senadores y los funcionarios del Estado y de todos los partidos políticos que garantizan la impunidad a quienes han sembrado el terror entre el pueblo. También son traidores los responsables intelectuales y materiales de las desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, tortura, encarcelamiento, persecución y hostigamiento contra miles de luchadores sociales que de diferentes formas han luchado por verdadera democracia, justicia, igualdad y vida digna para todos. Traidores al pueblo son quienes defienden a los que forjaron su fortuna gracias a los favores de los asesinos. A quienes aplauden a Carlos Slim, a los dueños de Bimbo (la familia Servitje), a los dueños de Wall Mart, por “tocarse” el corazón y declarar que no subirán precios de algunas de sus mercancías y servicios para “combatir” la inflación. Tanto han robado, tanto han saqueado. Tantas vidas han arrebatado por medio de la explotación y el despojo de sus empresas. Decir que son “buenos” es traicionar al pueblo.

Traidores son quienes trabajan para la clase burguesa monopolista trasnacional de origen nacional y extranjero; son quienes piden al pueblo compresión ante la impunidad y la desigualdad cuyo origen está en la dominación de los empresarios parásitos.

Tenemos a nuestros héroes y debemos reivindicarlos, por eso este mayo, como parte del movimiento democrático e independiente hacemos el esfuerzo la última semana del mes para conmemorar la semana internacional del detenido desaparecido. Esta semana de lucha y de protesta en toda América Latina, nos ayuda a recordar y dar a conocer los rostros, la vida y la obra de las víctimas de las dictaduras más sangrientas en nuestro continente y de los gobiernos que, sin ser nombrados como tales, también son responsables de ordenar desapariciones forzadas, como lo hicieron en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y de Enrique Peña Nieto.

La larga noche neoliberal todavía no termina y no terminará mientras no exista verdad y justicia para las miles de víctimas de desaparición forzada en nuestro país. Mientras persista la impunidad, y se intente conciliar por medio de ella, el neoliberalismo no podrá terminarse.

Los mejores hijos del pueblo merecen justicia, las mejores hijas del pueblo nos llaman a participar en toda actividad para lograr justicia, igualdad y democracia para la clase trabajadora. Nos llaman a no confiar en las palabras que buscan adormecer el espíritu de lucha del pueblo explotado y oprimido. Por eso, te invitamos a sumarte a nuestras actividades, te invitamos a conocernos y a participar de manera activa en la construcción real de la democracia popular y el socialismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

2 × three =