Área Natural Protegida del Lago de Texcoco

Burgueses vestidos de ecologistas

Las condiciones geográficas de la cuenca del  Valle de México permitieron el desarrollo de una diversidad biológica inigualable. No por nada la llegada de los chichimecas a las inmediaciones del Lago de Texcoco permitió el desarrollo de la agricultura y el florecimiento de nuevas culturas. Sin embargo, a lo largo de la historia, esta riqueza natural también ha sido motivo de disputas entre las diferentes clases sociales. En la actualidad, los municipios que integran el oriente del Valle de México conforman un territorio que se ha caracterizado por la resistencia de sus habitantes con el fin de conservar su arraigo cultural a través de las actividades agropecuarias. Gracias a lo anterior han logrado mantener una parte importante de su territorio sin urbanizar. A su vez, estos municipios también comparten la problemática de una fuerte presión sobre el territorio para fines de urbanización y representan un atractivo para las empresas inmobiliarias debido a su cercanía con la CDMX.

Ya vimos representada esta presión con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM),  encabezada por el expresidente Enrique Peña Nieto. Esta construcción, además de buscar arrebatarles las tierras a sus habitantes, agravó la deforestación y erosión de la parte alta de la cuenca, el abatimiento del manto freático y la interrupción del ciclo hidrológico.

Desde el año 2002, el anuncio de la construcción del NAICM en esta zona despertó en la población un movimiento por la defensa del territorio, impidiendo desde entonces la construcción de esta megaobra. Después de la cancelación del NAICM en 2019, el 5 de diciembre de 2021, a través de redes sociales, se dio a conocer un video donde el presidente Obrador presentaba formalmente la propuesta de hacer un Área Natural Protegida (ANP) en la región del Lago de Texcoco (donde se iba a construir el aeropuerto). Esta propuesta fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 13 de diciembre de 2021 y respaldada por el priista y gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, la jefa de gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, María Luisa Albores.

La propuesta consiste en que una superficie de 14,000.38 hectáreas de tierra ejidal quede bajo la figura de ANP, abarcando los municipios de Ecatepec, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Texcoco y Atenco. En diferentes asambleas hechas por el gobierno se ha “aclarado” que no es una expropiación ya que las tierras seguirán en manos de los ejidos, pero que no podrán hacer uso de ellas. El hecho de ayudar al medio ambiente suena bien, sin embargo, las actividades de tipo ambiental están limitadas dentro y, exclusivamente dentro, del área que abarcará el ANP y no se incluyen otras áreas ni poblados de la región que fueron afectados con el intento de construcción del NAICM. Además, es una “casualidad” que el área donde se pretende establecer el Parque Ecológico Lago de Texcoco (PELT) no quedará dentro de la ANP. En otro artículo publicado en el número 58 del periódico FRAGUA, denunciamos los lados oscuros que tiene la propuesta de crear un parque ecológico en esa área: la construcción de plantas de tratamiento de aguas con costos de operación altísimos, propuestas de proyectos inmobiliarios, la transformación de los ríos en canales de aguas negras, la posibilidad de canjear agua tratada del PELT por el agua de los pozos  de agua limpia que existen en la región.

Esta situación era de esperarse conociendo el carácter conciliador del presidente, característica de la pequeña burguesía, pues por un lado declara una ANP para proteger el patrimonio natural de este territorio, pero por otro lado, permite la construcción del PELT. Estas obras no benefician al pueblo en mucho, pues éste no tendrá ninguna injerencia en la construcción y administración del parque y tampoco podrá usar las tierras que se encuentren en el polígono de la ANP.

Como OLEP no nos oponemos a la creación de una ANP, pero para nosotros es importante evidenciar que estas obras no representan más que migajas para pueblo, pues existen varias propuestas de organizaciones de las comunidades del oriente del Valle de México para la restauración ecológica del desastre ambiental que provocó el intento de construcción del NAICM. Dichas propuestas abarcan muchas más cosas que sólo una ANP, el proyecto Manos a la Cuenca plantea un desarrollo integral de la zona que se adapta a las condiciones ambientales y sociales de la región. Un proyecto elaborado con el pueblo, respaldado por algunos miembros de instituciones de enseñanza e investigación, como Chapingo, Colegio de Posgraduados, la UAM, y demás instituciones que han tratado de rescatar la educación que debe estar al servicio del pueblo.

Si el gobierno es del pueblo y para el pueblo, debe dejar que este decida qué hacer con su territorio. Sabemos que la instauración de estos proyectos es casi inevitable y que sólo con la organización y movilización consciente, independiente y proletaria, podremos detener estos proyectos que amenazan con un desarrollo urbano incontrolable, con el abatimiento del manto freático, con deforestaciones, y minas ilegales… que dejarán a su paso un desastre ecológico, hacinamiento de la población, más pobreza y miseria en la región.

Por ello, te invitamos a que conozcas nuestras propuestas, pues sabemos que sólo la organización permanente y consciente logrará detener estos proyectos de muerte. Enarbola con nosotros el punto 8 y 12 de nuestro Programa Mínimo de Lucha: mejorar el nivel de vida del pueblo y garantizar sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, así como el respeto a las formas de organización anticapitalistas, antineoliberales y socialistas del pueblo.

¡Luchemos por la tierra, el medio ambiente y el socialismo!

Contacto:

olep.contacto@gmail.com

fragua.olep@gmail.com

Facebook: olep.fragua

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