Es nuestro momento de luchar

Traidores de todos los colores

El día de domingo 17 de abril en la Cámara de Diputados  se realizó la sesión en la que se  debatió la reforma energética, después de meses de darse con golpes hasta por debajo de la mesa, las bancadas del Morena junto a sus aliados Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT) se enfrentaron a los partidos opositores como Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN), Movimiento Ciudadano y Partido de la Revolución Democrática (PRD), sin embargo, no sólo es la lucha de partidos sino la lucha de clases que se refleja en el centro de esta discusión.

Nosotros desde FRAGUA en varios artículos hemos remarcado el carácter de rapiña y ambición desmedida por parte de las empresas en el sector energético y demás sectores que se han visto beneficiadas por políticas neoliberales, pero principalmente por el sistema económico-político, es decir, por el capitalismo, el cual permite a unos cuantos burgueses poseer la propiedad de los grandes medios de producción y poseer monopolios de sectores estratégicos de la sociedad como el eléctrico.

Ahora bien, le preguntamos a nuestro lector, ¿acaso usted no consideraría justo que la energía eléctrica que se genera en nuestro país, sea de y para los mexicanos? Es una pregunta que no dudaríamos en responder afirmativamente, sin embargo, hay una parte que opina que no debería ser así, ¿logra adivinar de quien se trata? En efecto de los partidos que entregaron y siguen entregando nuestros recursos, a las empresas como Iberdrola, Enel, Gas Fenosa y femsa ,entre otras, que se vieron beneficiadas y amasaron grandes fortunas y que hoy por nada del mundo quieren perder.

Por otro lado, el partido en el poder con el ejecutivo Andrés Manuel López Obrador a la cabeza han explicado reiteradamente que la reformaba buscaba “frenar los abusos”, que si ya ganaron mucho por un largo tiempo hoy dejen que sea el Estado quien adquiera el control, y no olvidemos a la responsable de la secretaría de energía Rocío Nahle afirmar que solo se trataba de regular el abuso, que no se hablará de expropiación porque “no se les va a tocar ni un tornillo”, esto es cierto no se les quita nada, ni sus centrales, ni los campos, es decir nada. Sólo han hecho lo mismo, regular y conciliar.

Los argumentos en contra resultaban ser de lo más viscerales y fuera de la realidad, incluso favoreciendo la privatización de este sector, afirmando que el Estado Mexicano no tienen la capacidad para poder sostener el despacho eléctrico y por eso necesitamos a los generosos empresarios trasnacionales ¡Vaya pensamiento! Pero si México no puede sostener su sistema energético, ¿a qué se debe?, ¿será acaso por el desmantelamiento de ese mismo sector por medio de privatizaciones? ¿Usted lector qué piensa?

Morena se sintió rebasado, después de que la oposición anunciara su voto en bloque en contra, el partido guinda vio en peligro la aprobación de la reforma. El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de diputados, Ignacio Mier mencionó reiteradamente que la oposición debía reflexionar y colocarse del lado del pueblo. Mientras tanto, la oposición puso sobre la mesa una respuesta de 12 puntos que deberían ser incluidos en la reforma para que ellos consideraran su aprobación. Mier semanas antes de que fuera enviada a las comisiones afirmó que aprobaron 3 puntos del pliego petitorio, sin que eso pusiera en riesgo la reforma enviada desde el ejecutivo. Antes de la votación del domingo se declaraba que todo el pliego petitorio había sido aprobado, esto como una manera de garantizar que la reforma fuera aprobada, demostrando una vez más que prefieren pactar y conciliar con la misma “mafia del poder”.

La reforma es un hecho concreto que nos demuestra las contradicciones de la lucha de clases, entre la burguesía trasnacional frente a la pequeña burguesía y la burguesía trasnacional hecha gobierno. Por un lado, las posiciones burguesas que cabildean con las trasnacionales para no perder sus privilegios, como fue el caso de la diputara perredista Edna Díaz, captada con Paolo Salermo vinculado con la empresa italiana Enel, aliados del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano.

Por el otro lado, tenemos a Morena representando intereses pequeño burgueses y de la burguesía trasnacional que buscó la mediación y conciliación entre clases y que hoy demuestran que el tiro les ha salido por la culata, ¿por qué no se pudo impulsar esta reforma? ¿Fue negligencia o falta de conciencia de los adversarios? Nosotros como Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP) indicamos que no sólo se trata de eso, sino de que el propio Morena no tiene el interés de arrancar de raíz el neoliberalismo con ayuda del pueblo trabajador y explotado, por el contrario, le ha dado la espalda a ese pueblo que lo ha llevado a donde está.

La acción de movilizar y organizar el descontento hasta el último momento– pese a los esfuerzos de organizaciones que estaban en el recinto de San Lázaro – es también una muestra de traición al pueblo. No sólo la oposición hoy funge como traidora, el propio Morena es traidor al pueblo al limitarse a la conciliación, prefiriendo conciliar con sus “enemigos” y no hacer que las masas de trabajadores y trabajadoras salgan a defender sus intereses en las calles, con consignas y con una lucha clara. No debemos perder de vista esto, ellos también traicionan al pueblo por medio de su nula voluntad de arrancar el neoliberalismo de raíz, son traidores a los intereses de un pueblo que quiere un cambio en su calidad de vida.

Nosotros sabemos también por qué razón no lo hacen, le temen al estallido del pueblo, a que el pueblo tome consciencia que ellos son los que pueden llevar hasta sus últimas consecuencias las mejoras que para la clase trabajadora son necesarias, por eso lo desmovilizan y siembran la incertidumbre, espantan al pueblo diciendo que si se hacen cambios “radicales” causarían el enojo de los empresarios y potencias extranjeras, por ello indican que todo está bien y prefieren pactar en lo oscurito con sus enemigos, a llamar a la solidaridad y lucha de un pueblo harto y cansado.

Las conclusiones que nosotros como pueblo debemos extraer de este acontecimiento son las siguientes:

Los agrupamientos políticos que llaman a conciliar y no a luchar están condenados a perecer o a traicionar al pueblo. Por eso éste debe tomar conciencia de que es él mismo quién debe  tomar en sus manos su destino y la decisión de qué México quiere construir. Por ello hacemos el llamado nuevamente a que el pueblo luche, ya no sólo por el 56% de la industria eléctrica sino por toda la nacionalización de esa industria.

El pueblo debe luchar bajo una misma bandera y con un objetivo claro, la construcción de la democracia popular y el socialismo, a eso los invita la olep queridos lectores, si no comenzamos el camino para construir los cimientos de una nueva sociedad nos veremos bajo las garras de los reaccionarios y burgueses. Compañero, compañera es nuestro momento de luchar como camaradas de clase proletaria, es nuestro momento de generar la organización que mande al basurero de la historia el neoliberalismo y terminemos de raíz con el capitalismo.

¡contra el despojo, la represión y la explotación; resistencia, organización y lucha por el socialismo!

¡terminemos con el neoliberalismo de raíz y construyamos el socialismo!

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