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La lucha armada vs. el invasor es legal

El genocidio continúa en Palestina

El comisionado general de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, unrwa por sus siglas en inglés, señor Philippe Lazzarini, ha declarado: “Esta es una guerra contra los niños. Es una guerra contra su infancia y su futuro.”

He aquí algunas cifras del genocidio que aumentará seguramente cuando usted lea este artículo: hasta el 15 de marzo habían sido asesinadas 31 390 personas, de las cuales 13 790 son niños y 9 100 mujeres; hay 73 439 personas heridas de las cuales 72% son mujeres y niños; existen 17 000 niños que han perdido a sus padres o se han quedado sin tutores.

El Estado israelí ha cometido 2 761 masacres, ha asesinado a 165 empleados de la unrwa, a 133 periodistas, a 364 trabajadores de la salud.

En 160 días de genocidio descarado los nazi-sionistas de Israel han arrojado 70 000 toneladas de bombas y con ello han desplazado a 2 millones de personas y destruido 100 escuelas y universidades, 32 hospitales y 53 centros de salud, han destruido 70 000 casas y han dejado inhabitables otras 290 000, así mismo han destruido 200 centros históricos.

Otro hecho grave, terrible e inhumano de mencionar es el de los niños que mueren de hambre y sed en medio de los estallidos de bombas y disparos, hasta la fecha han muerto por lo menos 25 niños, de esta brutal forma.

En La Franja de Gaza el número de niños muertos desde el 7 de octubre supera al de niños muertos en las guerras que se han producido en todo el mundo durante los últimos 4 años.

Esta terrible verdad debería conmovernos o por lo menos hacernos sensibles para dejar de lado cualquier diferencia que impida unirnos en torno a la denuncia del nazi-sionismo. Estas cifras deberían hacer entender a cualquier persona que se diga progresista la razón por la cual exigimos romper relaciones diplomáticas y económicas del gobierno de López Obrador con un Estado criminal, no se puede ser neutral frente al genocidio ni se puede argumentar que nos pondríamos en riesgo si lo condenamos.

Para los miedosos de hoy habría que recordarles la política de Lázaro Cárdenas quien incluso envió armas a los republicanos españoles para luchar contra el franquismo y hoy ni eso se exige en nombre de no afectar al gobierno saliente. Pero mientras los miedosos vacilan a nivel internacional se sigue la lucha jurídica y de derechos humanos por Palestina.

A finales del mes de febrero se realizaron varias audiencias en la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, ubicada en la Haya, Holanda. El tema central los 75 años de ocupación ilegal de Israel de los territorios Palestinos. En dichas audiencias, diferentes Estados respondieron dos preguntas realizadas por la Asamblea General de la ONU:

1. “¿Cuáles son las consecuencias legales de la violación continua por parte de Israel del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, su ocupación, colonización y la anexión prolongada del territorio palestino ocupado desde 1967, incluidas las medidas para modificar la composición demográfica, el carácter y el estatus de la ciudad santa de Jerusalén, y la adopción por parte de Israel de leyes y medidas discriminatorias relacionadas”

2. “¿Qué impacto tienen las políticas y prácticas de Israel en el estatus legal de la ocupación y cuáles son las consecuencias legales resultantes para todos los Estados y la Organización de las Naciones Unidas?”

Las respuestas evidenciaron a los Estados cómplices del genocidio de los que lo condenan. Los cómplices del genocidio: Países Bajos, Francia, Estados Unidos, Inglaterra se pronunciaron por el derecho de Israel a “defenderse”, justificaron la ocupación y pusieron a Israel como víctima de los palestinos que se defienden de la ocupación. De esta manera apoyan el genocidio, las masacres, los asesinatos, la destrucción.

Otros países condenaron al Estado de Israel y llamaron al fin de la ocupación, el retiro inmediato de las tropas israelíes de los territorios palestinos, a calificar como régimen de apartheid la ocupación, a que Israel repare los daños cometidos. La mayoría de países están con Palestina, de América Latina: Colombia, Cuba, Nicaragua, Brasil. El Estado mexicano no participó en las audiencias.

Caso especial merece la declaración del representante de China quien expresó lo siguiente: “En la búsqueda de su derecho a la autodeterminación, el uso de la fuerza por parte del pueblo palestino para resistir la opresión extranjera y completar el establecimiento de un Estado independiente, es un derecho inalienable bien fundamentado en el derecho internacional”. Y también argumentó que lo que hace Israel es ilegal: “usar la fuerza para ocupar y mantener tal ocupación con fines de anexión de un territorio ocupado por la fuerza es ilegal”.

Nadie quiere la guerra; pero los palestinos tienen el derecho legal, legítimo y moral de defenderse de la ocupación como lo hizo el pueblo mexicano frente a los conquistadores españoles, los invasores franceses y los norteamericanos; quienes nada más faltara se quejaran por las tácticas guerrilleras de los chinacos o del pueblo que con piedras, cuchillos y agua hirviendo los combatiera cuando los gringos en 1847 entraron a la ciudad de México.

Solidarizarnos con el pueblo palestino y denunciar el genocidio es un deber moral de los socialistas y de cualquier persona que se presuma progresista; la exigencia de romper relaciones económicas y políticas con Israel es lo mínimo que el gobierno actual debería hacer, sería un acto de “humanismo”, como les gusta decir, pero no hacer.

Queda para otro artículo explicar a quien nos lee, qué es el apartheid y por qué Sudáfrica acusa a Israel de practicarlo contra el pueblo palestino. Con la solidaridad internacional Palestina vencerá.

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