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“Mejoras laborales” en 2023

Lejos de una vida digna

En este sexenio, se implementaron mejoras significativas en lo laboral para una parte de la clase trabajadora mexicana. Esto es innegable y no podríamos realizar un buen análisis político sin aceptarlo.

Sin embargo, estas mejoras no son suficientes. Vemos cómo simplemente la vida se encarece y no nos alcanza para vivir dignamente. Por ello, las trabajadoras y trabajadores debemos entender las limitantes de estas mejoras y enarbolar demandas que realmente signifiquen dignificar nuestras vidas.

En el presente artículo revisaremos tres de las recientes mejoras: el aumento al salario mínimo, el aumento vacacional y la reducción del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Aumentos al salario mínimo

Con los gobiernos neoliberales, los aumentos al salario mínimo habían sido prácticamente nulos. Sin embargo, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el salario mínimo ha incrementado significativamente: 16% en 2019; 20% en 2020, 15% en 2021, 22% en 2022 y 20% en 2023. En cifras, el salario mínimo general actual es de $207.44 diario (aproximadamente $6,310 mensuales), y en las Zonas Libres de la Frontera Norte, suma $312.41, (unos $9,502 mensuales).

Visto en porcentajes, el aumento parece inmenso. Entonces, ¿por qué si tanto se ha incrementado vemos que no nos alcanza para comprar los insumos básicos? Existen diversos factores. Primero, a causa de la gran inflación, derivada de la crisis por la guerra en Ucrania y la pandemia del Covid-19. Segundo, porque con los gobiernos neoliberales los aumentos al salario mínimo fueron nulos, lo que se traduce en una deuda histórica hacia los salarios de los trabajadores, misma que dista mucho en ser cubierta.

Una apreciación más: es vital señalar que estos aumentos sólo afectan a quienes ganan el salario mínimo o menos y no a todos los trabajadores. En concreto, estos incrementos beneficiarán a 6.4 millones de trabajadores, todos del sector formal de la economía; es decir, a 30% de los trabajadores formales. Sin embargo, según el Inegi (2021) en México existen 50.6 millones de personas ocupadas; 6 millones subocupadas y 2.2 desempleadas. Asimismo, se estima que existen 31.6 millones de trabajadores informales. Por tanto, los 6.4 millones de beneficiados distan muchísimo de ser la totalidad de los trabajadores mexicanos, trabajadores también precarizados y muchas veces sin derechos laborales.

Estudiemos más a fondo la cuestión. Para entender cómo funciona nuestro salario, el marxismo nos ofrece tres conceptos: salario nominal, salario real y salario relativo.

El salario nominal es la cifra, el mero número sin un contexto; en este caso, $207.44 diario como salario mínimo.

El salario real es el poder de compra de nuestro salario: es decir, para qué nos alcanza realmente según los precios de los productos que necesitamos para vivir. Para medirlo, se toman en cuenta los costos de uno o varios productos esenciales; por ejemplo, la llamada canasta básica. En ese sentido, la Organización Internacional del Trabajo señaló recientemente que, aunque los salarios nominales en México tuvieron un incremento salarial del 6% en los contratos, en términos de salario real la variación fue de -1.84%. En otras palabras, perdimos poder adquisitivo.

Pongamos un ejemplo más cercano, el salario real más alto en México data de 1976. A inicios de los años 80, con un salario mínimo se podían comprar, según el Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, 51 kilos de tortilla. El mismo Andrés Manuel emplea esta comparación al ser la tortilla un producto indispensable. Actualmente, considerando un precio medio de $22.66 por kilo de tortilla, el salario mínimo actual ya con el incremento alcanzaría únicamente para poco más de 9 kilos. Cierto es que, cuando AMLO llegó al poder sólo podíamos costear 5 kilos con el salario mínimo; pero entonces la conclusión es que con el aumento salarial actual no estamos mejor, simplemente estamos tantito menos peor.

Los marxistas sabemos que nuestro trabajo genera por una parte el salario propio y, por otra, genera también la ganancia del empresario. El salario relativo, dice Marx, expresa la relación entre ambos montos, y es menester recalcar nuevamente que ambos son creados por el trabajador. ¿Cómo se expresa el salario relativo? Es sencillamente una comparación: por ejemplo, si un trabajador creara $400 de valor al día, y su salario fuera de $200 diarios, el empresario se quedaría con $·200 para acrecentar su capital.

Es muy difícil que un trabajador sepa exactamente cuánto se embolsa su patrón. Pero calculemos en términos generales la situación mexicana, tomando dos extremos: el salario mínimo y las ganancias declaradas por grandes empresarios mexicanos. Tomemos asimismo los datos más recientes que conocemos con certeza: los de 2019 y 2022.

 20192022Incremento
Carlos Slim64 mdd*92 mdd*+43%
Germán Larrea13,300 mdd*30 mdd*+125%
Salario mínimo$102$172+68%

*mdd: millones de dólares

Es decir que de 2019 a 2022, en pleno inicio de pandemia, el salario mínimo aumentó 68% mientras que las ganancias de Larrea se incrementaron 125%. Pero nótese la aberrante diferencia nominal. Mientras el trabajador con salario mínimo ganó $70 más por día en 2022, Carlos Slim ganó más o menos 76,500 dólares más por día y Germán Larrea unos 45,000 dólares más por día. ¿Acaso no decía AMLO que se iba a aminorar la desigualdad?

Aumento vacacional

Los días vacacionales pasaron de seis a doce continuos desde el primer año en que se entra a un trabajo formal.Aumentarán dos días anualmente hasta llegar a un total de 20. Luego del sexto año, tendremos derecho a dos días más por cada cinco años trabajados.

Nuevamente, el aumento es sustancial, pero más que nada a causa de la mísera cantidad de vacaciones que teníamos los mexicanos. Si contextualizamos este aumento, en comparación con otros países seguiremos teniendo pocas vacaciones. Dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, éramos el país con menos días de descanso; hoy, con la modificación legal, dejamos ese puesto, pero seguimos muy lejos de los 20 días promedio que brindan los 42 países miembros.

Es menester señalar que, así como con el aumento al salario mínimo, sólo serán beneficiados los trabajadores que cuentan con un trabajo formal (poco más de 20 millones de personas), pero quedan excluidos de este beneficio más de 31 millones de trabajadores informales.

“Disminución” delISR

En cuanto al pago de ISR, en realidad el porcentaje no disminuyó. El ISR se calcula con un tabulador que estipula diferentes porcentajes según nuestros ingresos. De ese modo, quienes reciben mayor salario pagan un mayor porcentaje y viceversa.

En ese sentido, la modificación se hizo sobre el tabulador y no sobre los porcentajes. Es decir, los rangos tabulados se ampliaron para que algunos trabajadores pasen al porcentaje inmediatamente menor de ISR. Por dar un ejemplo, antes de 2023 quienes ganaban hasta $644 pesos mensuales pagaban 1.9% de ISR; pero hoy pagarán ese mismo porcentaje quienes ganen hasta $746.

Si bien hay algunos beneficiados por esta nueva tabulación, quienes menos ganan resultan afectados, pues antes recibían un subsidio fiscal pero hoy deberán pagar el 1.92% de impuesto. De cualquier forma, insistimos en que este beneficio resulta insuficiente para las condiciones actuales de la clase trabajadora mexicana.

Reiteramos que las recientes mejoras para la clase trabajadora son significativas. Sería una gran torpeza deleznar que el aumento al salario mínimo beneficia a 6.4 millones de trabajadores y el aumento vacacional a 20 millones. Pero sería más torpe aún pensar que estas mejoras bastan para que las y los trabajadores gocemos de una vida digna.

Los proletarios debemos aprender a hacer política en todos los ámbitos de nuestra vida y a organizarnos de forma independiente de los partidos electorales. Un primer paso es conocer las limitantes de los beneficios laborales que nos otorga el actual gobierno, pues a fin de cuentas son expresiones de las mismas limitantes políticas que padece Morena. Este proyecto mejorará la vida de algunos trabajadores, pero no solucionará nuestro problema de raíz: el neoliberalismo y el capitalismo. Los proletarios debemos tener esto muy claro, para así en la lucha popular saber concretamente por qué debemos luchar, a corto y largo plazos.

Queremos una vida digna para todos nuestros hermanos de clase, y debemos luchar por ella con absoluta dignidad. No nos basta con aumentos salariales que apenas alcanzan para comprar nueve kilos de tortilla, no nos basta con 12 días de vacaciones que siguen siendo muy pocos. Si el país ha de transformarse realmente, será sólo gracias a la claridad de nuestros objetivos y a la lucha del proletariado independiente. Te invitamos a conocer nuestras propuestas, conoce nuestro Suplemento Especial Laboral (olep.org.mx/suplemento-especial-laboral/) y organízate con nosotros.

¡Trabajo digno, salario justo y seguridad social para todas y todos!

Contacto:
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