Nuevas formas de saqueo

Las empresas españolas

Pareciera que la conquista terminó hace 500 años, sin embargo, se sigue con la política colonizadora por parte de las empresas trasnacionales españolas, todo en el contexto de la fase imperialista del capitalismo. ¿Cómo se refleja esto en la actualidad en nuestro país? Pues en este artículo de FRAGUA hablaremos sobre el paraíso de “inversiones” de las empresas españolas en nuestro territorio.

En febrero del presente año, el jefe del ejecutivo federal Andrés Manuel López Obrador (AMLO) realizó una serie de declaraciones respecto a las relaciones que se tienen con España y cómo han abusado en nuestro país, a tal grado de mencionar pausar las relaciones con el país ibérico. Dichos comentarios provocaron un alarido de reclamos, tanto de la derecha conservadora en nuestro país, como por parte de distintos funcionarios españoles.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta cómo ha sido la relación bilateral entre estos dos países, las inversiones que España ha realizado en nuestro territorio y que aumentó con la apertura de las reformas neoliberales aplicadas en México por parte de lo que hoy conocemos como “la mafia del poder”. Para ello tenemos que volver al año de 1993, cuando comienza la inversión española en el territorio de América Latina.

Los principales países que comenzaron a recibir la inversión fueron Brasil, Argentina y México, con 28.139, 24.879 y 6.220 millones de euros (MDE), respectivamente. Aquí, la inversión en tierras mexicanas era poca, pues a diferencia de los otros dos países, las políticas liberales ya eran más avanzadas que en nuestro propio país. No fue hasta septiembre de 1998, al entrar en vigor el reglamento de la Ley de Inversión Extranjera y del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras, cuando la inversión en México incrementó gradualmente. Ya en 2001, la inversión fue de 14.114 MDE.

La nueva colonización imperialista se centraba en los monopolios de ramas estratégicas de la producción, mismas que fueron permitidas por la privatización de las empresas paraestatales que administraba el Estado mexicano y ahora estaban a las manos de la gran burguesía trasnacional. Comencemos indicando el caso de la banca, que comenzó con una privatización gradual, hasta que hoy los grandes bancos que más generan millonarias ganancias, como veíamos en las tablas de la editorial del número 73 de FRAGUA, pertenecen a la banca española, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y Santander.

Pero, ¡benditos sean los bancos españoles en nuestro país!, los cuales cobran más comisiones en México que en la misma España. Estas comisiones representan para esos bancos un tercio de sus ganancias anuales. BBVA en nuestro país cobra 36% mientras que en su país el 19%; Santander, 39%, mientras que en su sede 20%.

Las playas y todo el sector turístico también es terreno de buenas ganancias para las empresas ibéricas principalmente en la zona de Yucatán, Quintana Roo y la Rivera Maya, extrañamente donde estará el Tren Maya. Según datos de 2018, se estiman ganancias por un total de 213 millones de dólares en estos paraísos tropicales convertidos en grandes hoteles.

Otro sector sumamente utilizado ha sido el energético, comenzando por Iberdrola, de la cual ya hemos hablado. Tan sólo el 2021 lo cerró con una “mínima” ganancia de 3.885 millones de euros, un aumento del 8%. Gracias en parte a que en nuestro país se le permitieron concesiones para producir energías “limpias”, como la eólica y solar, en varios estados como Oaxaca, Puebla y Monterrey, pero sin pagar el uso de las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad y además vendiendo su electricidad a los usuarios y grandes empresas como Femsa y Walmart.

En el caso del gas, la empresa Naturgy, antes conocida como Gas Natural Fenosa, se encarga de aprovisionamiento, licuefacción, regasificación, transporte, almacenamiento distribución y comercialización del gas, y de la generación, transporte, distribución y comercialización de electricidad. Al final de 2021, las ganancias se elevaron a un total de 2,146 millones de euros por este negocio, de esas ganancias, ¿cómo nos vemos beneficiados nosotros como pueblo?

La implementación de la nueva reforma en materia energética significa para ellos perder sólo una parte de sus jugosas ganancias en nuestro país. No resulta extraño que en Estados Unidos o en España, intelectuales e incluso el Parlamento Europeo  pongan el grito en el cielo y comenten que estas decisiones del gobierno son dar tres pasos atrás en el “progreso y bien del planeta”. Esta es una muestra más de que el imperialismo busca seguir siendo el dueño del monopolio de ramas de la producción estratégicas. 

Nosotros como Organización de Lucha por la Emancipación Popular somos claros y sabemos que el gobierno defiende en el discurso la soberanía frente a ciertas empresas y en ciertos aspectos de la economía, ya que no toca por completo los intereses económicos y políticos de la clase burguesa monopolista trasnacional, de empresarios mexicanos y de otros países, que siguen ocupando nuestro país como tierra de conquista para el capital. La conquista de la verdadera soberanía y democracia popular será resultado de la lucha del pueblo con consciencia proletaria que busque imponer sus intereses sobre los de la minoría burguesa. La conquista de la verdadera soberanía sólo podrá construirse si y sólo si se le arrancan en los hechos a la clase burguesa monopolista trasnacional los grandes medios de producción y a su vez pasen todos estos a las manos de la clase trabajadora. Sólo construyendo el socialismo podremos alcanzar la auténtica soberanía fuera de las manos de los nuevos conquistadores capitalistas.

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