Pronunciamiento por la eliminación del régimen de subcontratación

Ciudad de México a 5 de noviembre de 2020

En días pasados el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, anunció una iniciativa para prohibir el régimen de subcontratación, teniendo como punta de lanza el hecho de que estas empresas, o la mayoría de ellas, no son más que “factureras y evasoras de impuestos”, dejando en segundo término la explotación y la pérdida de derechos laborales que estas empresas han ejercido y la impunidad que ha permitido y promovido el Estado hacia esta violación de derechos.

Como ejemplo de lo anterior, aunque sin llamarlo por su nombre, se habló del empresario y fundador de Gin Group, Raúl Beyruti (de quien escribimos en nuestro número 52 del periódico FRAGUA), quien tiene aproximadamente 200 mil empleados bajo este régimen de contratación, sin seguridad social ni estabilidad en el empleo.

Este “coyote” como lo llamó AMLO, el “Rey del outsourcing” como lo llaman los medios de comunicación, no es más que un burgués que representa en carne propia los intereses de su clase pero no es el único y dista de ser un empresario fuera de lo ordinario.

Todos los grandes burgueses se han beneficiado de éste régimen de contratación neoliberal, y no sólo para evadir impuestos, sino para ampliar sus ganancias de manera inaudita pues, por ejemplo, al eliminar las cuotas patronales hacia sus trabajadores o quitar de tajo todos los derechos laborales y deslindarse de sus responsabilidades como empleadores quedan al descubierto los sueños de la clase burguesa: trabajadores sin derechos que no puedan reclamarles si los despiden o sufren cualquier otra violación a sus derechos laborales. No por nada nuestro pueblo ha mencionado una y otra vez que la subcontratación es la “esclavitud moderna”.

Esta legislación en materia laboral fue uno de los puntos nodales de las Reformas neoliberales escritas y desarrolladoas por los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto quienes lograron su cometido gracias a años y años de represión hacia los sindicatos y organizaciones independientes.

Al día de hoy aún no conocemos todos los detalles de la iniciativa, más allá de lo mencionado en las conferencias mañaneras de AMLO, sin embargo para nosotros es necesario que se prohíba y se haga ilegal todo el régimen de subcontratación, pero no sólo aquel que comúnmente se conoce como “outsourcing” o “terciarización”, sino todas aquellas formas que menoscaban los derechos laborales al crear ficciones legales para evadir las responsabilidades de los patrones para con los trabajadores tales como los pagos por honorarios, por proyecto, por hora, los contratos de capacitación, los programas sociales que encubren relaciones laborales pues todas esas son formas de subcontratación que laceran los derechos laborales del pueblo trabajador y explotado.

Para nosotros los cambios no llegan por decreto, pues incluso el gobierno federal lo sabe: no es lo mismo la ley que la justicia. Es necesario que se cambien las leyes, pero es más necesario aún que el pueblo trabajador sea el que impulse dichos cambios y los realice en los hechos, pues de otro modo no será más que letra muerta.

Como Organización de Lucha por la Emancipación Popular decimos fuerte y claro: ¡Ni reformas ni mejoras; toda forma de subcontratación debe ser ilegal!

Y proponemos lo siguiente:

Las cuentas bancarias de las empresas de subcontratistas así como sus bienes muebles e inmuebles deben ser expropiados y pasar a manos de los trabajadores y utilizadas para crear cooperativas operadas por los trabajadores.

De no tener estos bienes y sean catalogadas como “empresas fantasma”, exigimos que las compañías que reciben el trabajo terciarizado contraten formalmente a los trabajadores mediante contratos indefinidos.

Es sabido que las autoridades locales y federales también hacen uso del régimen de subcontratación. En ese sentido, todos los trabajadores subcontratados de todos los niveles de gobierno deben ser basificados inmediatamente. Así mismo, que se les reconozcan y se les cuenten todos los años trabajados bajo el régimen de subcontratación como años laborados dentro de la empresa o institución estatal y se tome en cuenta su antigüedad.

Sin duda el prohibir el régimen de subcontratación es un paso necesario y urgente para mejorar las condiciones inmediatas de las masas trabajadoras y para comenzar a extirpar el neoliberalismo. Sin embargo, este debe ir acompañado de la lucha por ampliar todo el marco laboral de los trabajadores formales e informales, quienes aún con estas mejoras, seguirán viviendo de la misma manera.

No olvidemos que la justicia para los trabajadores solamente llegará cuando arranquemos de raíz el neoliberalismo, extirpemos de una vez y para siempre el neoliberalismo y alcancemos la democracia popular y el socialismo.

Por eso invitamos a todas y todos los trabajadores subcontratados a luchar con nuestra Organización de Lucha por la Emancipación Popular y defender los derechos laborales de todo el pueblo pues sólo así tendremos verdadera justicia laboral y una vida digna.

¡Ni reformas ni mejoras; toda forma de subcontratación debe ser ilegal!

¡Trabajo digno, salario justo y seguridad social!

Organización de Lucha por la Emancipación Popular

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