Recuperación de los derechos laborales

La regulación no es opción

El jueves 12 de noviembre, el presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador (amlo), lanzó una iniciativa para regular la subcontratación en México, el llamado outsourcing. Esto, con motivos de la corrupción, el abuso de esta forma de contratación laboral, que viola los derechos laborales de los ciudadanos y acrecienta la brecha salarial de los sectores de la población… o eso nos dice. La iniciativa concuerda con el propósito de la 4T, que tiene como proyecto un Estado de Bienestar, de lo cual ya hablamos en nuestro periódico fragua número. 53.

Recordemos que el sistema de subcontratación llamado outsourcing es una forma para evadir impuestos, quita responsabilidad a la empresa principal sobre los trabajadores contratados, nunca da prestaciones que por ley deberían darse o en todo caso da las mínimas, registra a su personal con un salario menor al que se le paga y el trabajador se jubila con menor cantidad y, sobre todo, dirige el verdadero beneficio para la empresa y el contratista y no a los trabajadores. Como ya hemos mencionado, es, por lo tanto, una nueva forma de esclavitud. Por estas razones, la eliminación de toda subcontratación es la verdadera respuesta, pero recordemos también que el gobierno de la 4T sigue estando bajo el yugo de un sistema capitalista que se ayuda de las políticas neoliberales, donde, por definición, recaen las decisiones económicas sobre los empresarios y no tanto en los gobernantes. Es decir, por más que amlo proponga el Estado de Bienestar, el reparto de las riquezas más equitativas, este tipo de políticas económicas lo limitan. Para visualizar más esta contradicción, en el actual gobierno existe una voz que nos recuerda que no es un gobierno para el pueblo, como lo dice ser, pues Ricardo Monreal funciona como una de las voces del empresariado dentro de la 4T y sigue abogando por sus intereses. Tras la iniciativa de la eliminación, fue quien invitó a revisar el documento junto con los empresarios, descartando la eliminación y poniendo en la mesa la “regulación”. ¿Cómo reaccionó el sector empresarial ante esta iniciativa que atenta contra su mina de oro? Por supuesto, no está a favor.

Con la excusa de que las empresas de outsourcing son empresas competitivas, dado que su labor es especializada dependiendo su trabajo, y con el discurso de una prosperidad económica, alegaron que la eliminación de la subcontratación es grave para la inversión privada en el país y que dejaría a millones de mexicanos sin empleo y al Estado sin una gran parte de los ingresos. Es decir, que despedirían a cualquiera antes de ofrecer al trabajador/trabajadora lo que por derecho le corresponde. Presumen al decir que el outsourcing aumenta la productividad de las empresas, por no decir que es una forma de “mano” de obra barata. El Consejo Coordinador Empresarial (cce), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) están a favor de que se “regule” la subcontratación por el abuso de esta práctica. Pero no dicen que siguen apoyando el robo hacia el trabajador mediante el robo de la plusvalía que éste genera, y que regular equivale a conciliar los intereses antagónicos de las clases sociales, lo cual no es posible, pues es un trato donde ellos, los empresarios, van a seguir acumulando riqueza, mientras el pueblo seguirá en la misma pobreza.

Esto nos demuestra, por un lado, el rostro descarado de los empresarios y del que siempre hablamos en el fragua, y por el otro lado, el del gobierno, quien tiene una postura clara: la subcontratación y su evasión de impuestos afecta los ingresos para el Estado. El mismo presidente amlo dijo que este sistema de subcontratación afecta, sí, al trabajador, pero también a la Hacienda Pública y al “desarrollo” del país. Sabemos que, más que la explotación hacia los trabajadores y trabajadoras, al gobierno le interesa el ingreso de los impuestos.

Por eso nos negamos a aceptar que la “regulación” es el camino a seguir. En cambio, en el punto 2 de nuestro Programa Mínimo de Lucha exigimos la recuperación de la industria nacional, que implica la expropiación de los grandes medios de producción para que queden en manos de las trabajadoras y los trabajadores de México. También en el punto 10 planteamos que se respeten los derechos laborales lacerados en todo el periodo neoliberal en México, exigiendo, por consiguiente, la eliminación del ya mencionado outsourcing, el sistema “perfecto” que agudizó la explotación del pueblo.

¡Ni reformas ni mejoras; toda forma de subcontratación debe ser ilegal!

¡Trabajo digno, salario justo y seguridad social!

Contacto:

Correo: olep.contacto@gmail.com y olep.contacto@gmail.com
Facebook: https://www.facebook.com/olep.fragua
Instagram: https://www.instagram.com/olep_fragua/?hl=es-la

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

fifteen − 9 =