Agua: abundancia para unos,
escasez para la mayoría

La escases de agua en la Ciudad de México y en algunos lugares del Estado de México es el resultado de un reparto desigual entre empresas privadas y el pueblo en general. Es decir, particulares acaparan grandes cantidades de agua y despojan al pueblo de este recurso. Desde hace 20 años y gracias a las políticas neoliberales vivimos una crisis hídrica. Se nos dice que es debido al agotamiento del agua, fallas en el abastecimiento, sobre explotación de mantos acuíferos, falta de planeación urbana, escaso tratamiento de aguas residuales, desaprovechamiento del agua de lluvia. Sin embargo, sabemos que lo esencial es el reparto inequitativo de este recurso, el acaparamiento que hacen las grandes empresas trasnacionales que pueden almacenar e incluso robar este recurso que no es renovable y que es esencial para poder preservar la vida.

A continuación daremos algunos datos para poder dimensionar la forma en que las empresas saquean el líquido vital.

La Ciudad de México cuenta con 782 pozos de los que se extrae agua potable, 231 están concesionados a la iniciativa privada. El volumen más alto de explotación de cuerpos subterráneos, con 8 millones 94 mil 38 m2, fue otorgado a la Cervecería Modelo. De acuerdo con los registros, de 1994 a la fecha se han otorgado 231 concesiones para la explotación de pozos a empresas privadas, 29.50% con res- pecto a los asignados al Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), que a la fecha suman 551.

Entre los permisos más recientes está el dado a London Desarrollos S.A. de C.V., in- mobiliaria beneficiaria con un título para la extracción de aguas subterráneas bajo el folio 812118 con fecha 18 de agosto de 2021, en plena Cuarta Transformación.

De acuerdo con el Registro Público de Derechos de Agua, los beneficiarios de la extracción subterránea son empresas de distintos giros, que van desde refresqueras, embotelladoras, fábricas de hielo y cerveceras, hasta farmacéuticas, laboratorios, textileras, compañías papeleras, panificadoras y desarrolladoras inmobiliarias. Tan sólo en dos años el 60% de concesiones que se dieron para sacar agua de pozos fue para inmobiliarias.

En otros datos, el 2 de diciembre de 2020, el Sacmex entregó un documento que contiene una lista con los 500 usuarios que registraron mayor consumo durante el periodo del 1 enero de 2020 al 31 de octubre de ese año. Dicho oficio revela que, de los 500 usuarios que más consumen agua, 302 son empresas con fines de lucro.

En la otra cara de la moneda estamos nosotros, habitantes de las colonias populares pobladas de trabajadores explotados por las empresas que acaparan el agua y hacen negocio. A nosotros es a quienes con más frecuencia nos falta el líquido vital o nos llega por tandeo, si bien nos va.

En Iztapalapa o Ecatepec ya se ha hecho costumbre que el abastecimiento del vital líquido sea a través de pipas, esto por un lado resulta un negocio muy lucrativo para los dueños de las pipas y les deja ganancias millonarias.

Entre 2016 y 2021, se reportó un gasto por parte de las alcaldías de 968 millones 263 mil

248.87 pesos para abastecer agua, pero esta cifra puede aumentar porque en Iztapalapa y en otras delegaciones ha incrementado el abastecimiento a través de pipas.

También tenemos el ejemplo de lo que está ocurriendo en la Quinta Zona de Ecatepec, donde ya van para dos años sin agua. Aquí está proliferando el robo de agua, es decir, están “ordeñando” tuberías de agua para posteriormente vender las pipas en lugares donde no llega el agua justo porque la extraen de forma ilegal.

Como podemos ver, la carestía de agua es sólo para el pueblo y sobre todo para las personas más humildes, quienes ni siquiera tienen posibilidades de almacenar agua, por no contar con tinaco o cisterna. La pugna por el agua es una lucha entre los empresarios del capital trasnacional de origen nacional y extranjero, y el pueblo. Pugna en la cual el Estado favorece a las empresas al darles nuevas concesiones para extraer agua y lucrar con ella.

Como clase proletaria, no debemos perder de vista que esta lucha la podemos ganar, pues somos más. Sin embargo solamente lo podremos hacer mediante la organización consciente con miras a terminar con un sistema político y económico llamado capitalismo, que desprecia la vida y pone por encima de todo la acumulación de ganancias por parte de una minoría dueña de los medios de producción, ellos hacen de todo una mercancía poniendo en peligro el futuro de la humanidad.

Debemos luchar por el único sistema político y económico que pone por encima el bien colectivo: el socialismo.

Es momento de unir fuerzas en torno a la defensa del agua, defender el agua es defender el futuro, y luchar por el socialismo y la democracia popular es preservar la vida. Acércate a la Organización de Lucha por la Emancipación Popular y juntos luchemos para lograr una vida digna. Conoce nuestro Programa Mínimo de Lucha, en el que damos propuestas concretas a las problemáticas que más nos preocupan como pueblo. Únete también a nuestras brigadas de reparto de FRAGUA.

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