Entre jueces y burócratas neoliberales

El capitalismo permanece intacto

Las últimas decisiones de jueces a favor de empresas trasnacionales como Monsanto e Iberdrola confirman lo que desde el inicio de este sexenio afirmamos: el poder judicial (salvo honrosas excepciones) en su conjunto es un pilar del Estado de carácter conservador, neoliberal y había sido autor de la construcción del marco legal que hasta la fecha justifica y oculta el terrorismo de Estado.

Permitir que Monsanto importe glifosato y siembre maíz transgénico, así como otorgar la suspensión definitiva en favor de la trasnacional española Iberdrola, con lo que evitará el pago de una multa por 9 mil 145 millones de pesos por vender energía a terceros en forma ilegal generada bajo la figura de autoabastecimiento, es una muestra no de la traición de dos jueces, sino de la unidad que existe entre los poderes económicos, políticos y judiciales en nuestro país.

Estas decisiones confirman que el poder judicial es el encargado de defender y proteger vía leyes el poder económico de los grandes burgueses dueños de los principales medios de producción en el país; estas decisiones confirman una vez más que no bastan los llamados reiterados a la humanidad de los grandes empresarios, ni a la moral de sus empleados en el poder judicial. De ser los llamados efectivos, no estarían haciéndose nuevos llamados a las empresas cerveceras y refresqueras en Nuevo León para que cedan agua a la población.

Estas decisiones demuestran una vez más que el neoliberalismo no se acaba por decreto y que la política de la conciliación entre clases beneficia a la gran burguesía por sobre los derechos de la clase trabajadora.

Pero no solo los jueces traicionan al pueblo, ni sólo dentro del poder judicial se protege a los neoliberales, también pasa esto entre la burocracia de alto rango de la Secretaría de Bienestar, la Secretaría insigne de este gobierno promueve y lleva el “bienestar” con base en leyes neoliberales que violan a diario los derechos laborales de quienes trabajan en esa secretaria. Es curioso cómo se promueve el “bienestar” con base en leyes que promovió y avaló en 2011 Felipe Calderón, el poder legislativo y judicial en contra de los trabajadores.

Es imposible el “bienestar” de la clase trabajadora sobre la base de la reforma laboral neoliberal al artículo 35 y 39 los cuales permanecieron igual en la reforma del 2019, en la cual se cambiaron casi 500 artículos de la Ley Federal del Trabajo, pero se dejó tal y como los neoliberales habían dejado los artículos que hablan de los contratos, que son la base de toda relación laboral.

Gracias a esa continuidad neoliberal bien consciente hoy en todas las instancias de gobierno se sigue contratado con base en contratos que se firman cada tres meses si bien les va o por honorarios, con trabajadores que no tienen derechos laborales, como servicio médico, vacaciones, aguinaldo y otros derechos esas condiciones laborales son una incongruencia y un ataque directo a los derechos del pueblo trabajador.

¿Se puede construir el Estado de Bienestar con base en leyes neoliberales?

¿Se puede construir el Estado de Bienestar con base en la amenaza de despido constante?

Y vaya que el pueblo es aguantador, pues todavía puesta su esperanza en López Obrador, algunos luchan de tal forma que no afecte la imagen del mismo ni la del partido que muchos ayudaron a construir y que lo llevó al poder. Lamentablemente esta nobleza es utilizada por esa alta burocracia para negarles sus derechos, para despojarlos de sus empleos y para intentar despojarlos de todo espíritu de lucha por lo justo y de su dignidad.

La clase trabajadora se enfrenta al neoliberalismo que se expresa en todos los ámbitos de la vida política, económica y social y descubre que el neoliberalismo no acaba de morir porque los decretos no suprimen como por arte de magia los millonarios intereses económicos de la clase monopolista neoliberal que creó y se benefició del neoliberalismo.

La clase trabajadora que lucha por sus derechos y que vive la dominación de los grandes monopolios ha aprendido que la buena voluntad no basta para transformar este país, ha aprendido que debe luchar, que esta lucha contra la injusticia y la desigualdad no ha terminado, y nosotros los demócratas más consecuentes y los socialistas de verdad debemos hacerles ver y enseñar que si el neoliberalismo no ha sido extirpado de raíz es porque su raíz continua intacta, es porque el sistema económico social capitalista permanece intacto, intocado y resguardado de cualquier intento de cambio que afecte los intereses económicos y políticos de quienes los sostienen y se benefician del mismo a costa de millones de trabajadores y de los recursos naturales que se han adueñado a lo largo de los años.

Arrancar el neoliberalismo de raíz para construir el socialismo

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