Sembrando vida: de buenas intenciones, malos manejos y violaciones a derechos laborales

Testimonio de un técnico productivo del programa Sembrando Vida injustamente despedido del Municipio de Zihuateutla y Xicotepec, Puebla

El día 9 de marzo del presente año (2021), un facilitador por parte de Secretaría del Bienestar me notificó, después de una reunión en una localidad, que ya no pertenecía al equipo de trabajo, que ya estaba despedido.

No se me indicó el motivo, sólo me argumentó que no tenía esa información, que el coordinador territorial le había dado la indicación de avisarme que estaba despedido. En ningún momento el coordinador territorial me mencionó el porqué de mi despido, no recibí un argumento válido, y mucho menos una notificación por escrito.

Regresando del trabajo de campo y después de una reunión se me notificó que ya estaba mi baja del programa Sembrando Vida y días antes se presentó mi remplazo, recomendada y conocida del mismo coordinador.

Al no tener claras las razones de mi despido quiero expresar algunas situaciones por las que quizás, se tomo esta decisión de manera abrupta y arbitraria.

Desde que entre al programa, siempre me mantuve a la orden de las indicaciones de mi superior, primero estuve en la zona de Xicotepec zona alta como lo habíamos designado en el equipo, pero después y sin previo aviso, me asignaron a la zona de la bina 3, en las localidades de Zihuateutla y Xicotepec, con otra compañera a quien también despidieron injustamente.

Por indicaciones del antes mencionado facilitador, se me asignó para retomar la zona y realizar actividades que no tienen nada que ver con el programa ni mis tareas: vigilar y controlar a la compañera, ya que él hacia comentarios de que ella no acataba las indicaciones; cosa que no era verdad pues desde que yo empecé a trabajar con ella, la organización y el manejo de la zona siempre fue consultado con el facilitador.

Era tal la presión sobre los avances con la compañera y me insistía tanto que en ocasiones pareciera que quisiera encontrar algún argumento o una mala situación para evidenciarla y sacarla del programa.

Inclusive a ella misma le confesé lo que me dijo el facilitador sobre el porqué me movió de zona, porqué no me sentía cómodo con la situación, y porqué no me parecía lo correcto.

La compañera sufrió acoso laboral por parte del facilitador argumentado mala conducta que no se alineaba a su forma de trabajo desprestigiándola en todo momento.

Ella buscó ayuda con el coordinador territorial a su vez el mismo no atendió a las inquietudes de la compañera de igual manera haciéndola pasar como conflictiva, es lamentable que ésta situación esté pasando en el programa Sembrado Vida puesto que pienso que es un buen programa pero lamentablemente las personas que lo llevan abusan de su cargo para beneficios propios o con otras finalidades que no son las que busca el programa y mucho menos buscan beneficiar a las poblaciones con quienes trabajamos.

Cuando estuve a cargo de la zona de Xicotepec, el facilitador nunca tuvo diferencias conmigo, no fue sino hasta que vio que no accedí a su petición, que empezó a quererme atacar, inclusive hacía comentarios sobre quien llevaba el manejo de la zona (insinuando que era la compañera la que llevaba el mando, cuando el trabajo lo hacíamos los dos bien coordinados) y de que yo era muy sumiso, sólo porque soy de un carácter muy tranquilo.

Como trabajador puedo decir que di mi mayor esfuerzo e ímpetu, no me metí con nadie, ni tampoco importune ninguna área de trabajo, pero, aun así, me despidieron.

Si bien me enfoqué a mi trabajo y lo que se me pedía, pero no cedí al hecho de perjudicar a una compañera y si por ello me despidieron pues yo no lo veo ético.

En varias ocasiones que se generaban “convivencias de equipo” como lo decía el facilitador, se pasaban a situaciones que como hombre y compañero no las veía correctas, como le hecho de que el Coordinador Territorial, aprovechaba para querer sobrepasarse con una compañera.

En dos ocasiones me tocó ver dichos comportamientos e inclusive intervenir, como apoyo a la compañera para que no pasara a mayores, no tengo mas que mi testimonio, por que nuestros superiores nos prohibían tomar fotos o videos, y nos obligaban a apagar los celulares para evitar que se filtrara alguna foto del momento.

Pero doy fe de los hechos y como yo hay mas testigos, sólo que no todos hablaran de ello, por temor a las represalias y perder su empleo.

Espero que estas líneas que estoy redactando sirvan para hacer del conocimiento del pueblo todo lo que esta sucediendo en la zona de trabajo, que mi despido no fue justificado, que los superiores abusan de sus cargos para generar ámbitos en los que se puede abusar fácilmente de una compañera, que hay consumo de alcohol aun en horarios laborales, y que las convivencias son prácticamente obligatorias por la unidad del equipo.

Esperando que con ello, se analice la situación y se revise quién está a cargo del programa, ya que éste es muy bueno y tiene nobles objetivos pero no puede ser posible que se sigan haciendo estas malas prácticas cuando se supone que apostamos por nuevas formas de trabajo, en la cuarta transformación.

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