ArtículosAnálisisFragua#114

Solidaridad sin subordinación. Rompamos el bloqueo

Los constantes ataques del imperialismo yanqui hacia los países de América Latina continúan; no sólo han sido contra Venezuela, ahora la política fascista se dirige hacia el pueblo cubano, buscando echar abajo un proceso revolucionario de más de 67 años.

El pasado jueves 29 de enero, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva en la cual se imponen aranceles a todo país que directa o indirectamente venda petróleo a Cuba y justificó su acción al asegurar que el gobierno cubano es una amenaza directa a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Esto se suma a las detenciones, que ejecutó EEUU, de buques petroleros venezolanos que iban hacia el país caribeño, los cuales eran parte del suministro energético necesario para satisfacer parte de las necesidades básicas del pueblo cubano.

También hay que recordar que Cuba, al ser un país independiente, soberano y socialista, ha sido objeto de un criminal bloqueo económico impulsado desde el imperialismo, que impide su libre desarrollo. A pesar de los años que lleva el bloqueo y de que la mayoría de los países del mundo (165) se han manifestado en contra de tal acto criminal, incluso votando en la Asamblea General de la ONU contra dichas sanciones, EEUU continua actuando como árbitro que impone las reglas, principalmente en América Latina.

El viejo imperialismo en la política moderna.

Sabemos que el actuar de EEUU no es nuevo, sin embargo hoy nos encontramos ante un nuevo contexto mundial donde las disputas internacionales se vuelven más agudas y la crisis del imperialismo estadounidense (con una deuda de más de 38 billones de dólares) lo obliga a “defender” sus intereses, buscando mantener bajo su control lo que considera su patio trasero.

Así lo han dado a conocer a través de su documento de Estrategia de Seguridad Nacional donde afirma que tras años de relativo desinterés por América Latina, ya que su atención se centró en Medio Oriente, Asia y Europa, se ha recolocado la visión en el Hemisferio Occidental como prioridad absoluta. Se retoma de esta manera la Doctrina Monroe con un Corolario Trump y afirman que EEUU hará cumplir su dominio regional excluyendo a sus “competidores” como China y Rusia.


Esta política, ahora aplicada contra Cuba, es fascista pues invade, ejecuta y se impone de cualquier manera sobre los pueblos de América Latina. Concretamente busca derrotar al gobierno socialista en Cuba, negando todo derecho a la libre autodeterminación de los pueblos, incluso a la solidaridad de los pueblos. En ese sentido México ha sido de los países que ha apoyado y se ha solidarizado con Cuba, aunque no es casual, dado que durante mucho tiempo ese apoyo se dio (en sexenios priistas) con el objetivo de evitar cualquier apoyo de la isla caribeña a las organizaciones revolucionarias que impulsaron la lucha por el socialismo en México.


La USAID: arma de contrainsurgencia. Farsa humanitaria

Te invitamos a leer el siguiente artículo del Fragua#105: La USAID: arma de contrainsurgencia. Farsa humanitaria


¿Y dónde quedó el apoyo?

Sin embargo, hoy vemos que nuevamente México se subordina a los intereses de EEUU, quienes levantan la mano y exigen que se detengan los envíos de petroleo a Cuba y dicho y echo, se detienen los envíos. Se demuestra de esta manera la falta de soberanía, la dependencia al imperialismo que con cualquier amenaza de aranceles somete a sus intereses nuestro destino, claro siempre disfrazado de cooperación y coordinación. El derecho a la solidaridad entre los pueblos se niega o se somete a lo que se decida desde el imperialismo.

En los primeros días de febrero dos buques de la marina zarparon rumbo a Cuba con un envío de casi 814 toneladas de víveres como parte de la ayuda humanitaria que aportó México ante la crisis energética, de esta manera la solidaridad con Cuba se limita a lo que no afecte o pueda afectar nuestras relaciones con el vecino voraz.

De esta manera el imperialismo, aunque agonizante, se impone sobre los países que siguen dependiendo de él y no le importaría cometer genocidio contra los países que se niegan a someterse.

Hoy sigue siendo apremiante la solidaridad con el pueblo cubano, pero esa solidaridad se vuelve más fuerte rompiendo nuestra dependencia con el imperialismo y eso se logrará construyendo y defendiendo nuestra soberanía nacional, rompiendo con esos tratados económicos y militares que nos tienen sometidos a EEUU, construyendo lazos con otros países que no intervengan con nuestro destino, organizándonos y luchando por una sociedad más justa que se solidarice con los pueblos del mundo sin miedo a ser objeto de sanciones, luchando por la democracia popular y el socialismo. !

Síguenos en nuestras redes sociales:

Correo: olep.contacto@gmail.com y fragua.contacto@gmail.com

Facebook: https://www.facebook.com/olep.fragua

Instagram: https://www.instagram.com/olep_fragua/?hl=es-la

Linktr.ee: https://linktr.ee/fraguaolep

WhatsApp: 5578375605

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

three × 4 =