Despido injustificado de orientadoras comunitarias y condicionamiento de pago de salario por parte de autoridades de la alcaldía Iztapalapa

Ciudad de México a 14 de enero de 2021

En el mes de diciembre del año 2020, la alcaldía Iztapalapa dio por terminado el contrato de subcontratación con las orientadoras comunitarias que trabajaban en el programa Siemprevivas. Al mismo tiempo, la alcaldía presentaba los programas Puertas Violetas y Caminos Mujeres Libres y Seguras; mismos fundamentos, misma materia de trabajo pero, al parecer, ya sin las orientadoras comunitarias o sin la mayoría de ellas.

De esta manera, la alcaldía Iztapalapa y en particular la Jefa de Unidad Departamental de promoción de los derechos de las mujeres y de la igualdad sustantiva, Angelica Anaei Olivares Ocaranza; actuaron como todas esas empresas subcontratistas fantasma que cambian de razón social de un año a otro, dan de baja a sus trabajadores y vuelven al siguiente año haciendo lo mismo, pero con otro nombre y sin otorgar derechos laborales.

En este caso, la alcaldía Iztapalapa, como si fueran empresa de Beyruti, el “rey” del outsourcing, recurre al cambio de nombre para dar un “borrón y cuenta nueva” a las trabajadoras, despedirlas injustificadamente a todas y así evitar la continuidad laboral.

¿Acaso esta es la Cuarta Transformación? ¿Esos son derechos e igualdad sustantiva para las mujeres? ¿Esa es la Utopía que promueve la alcaldesa de Iztapalapa Clara Brugada?

No conformes con esta situación, las autoridades de la alcaldía, vía la empresa subcontratista, condicionó el pago del mes de diciembre a la entrega de materiales que no estaban previstos en el contrato y, además, a tener que acudir a las oficinas de dicha empresa en pleno semáforo rojo, sin considerar la salud y la seguridad de las orientadoras.

Esto también después de que las autoridades buscaran la división de las propias trabajadoras al otorgar pagos “extras” de manera discrecional con el fin de comprar sus conciencias para que no hicieran eco de las denuncias públicas que ya se estaban realizando desde el mes de noviembre de 2020.

¿Eso es honestidad? ¿Eso es luchar contra la corrupción? ¿Eso es no mentirle ni robarle al pueblo? Porque, al final, el dinero con el que buscaron comprar las conciencias de las trabajadoras es dinero del pueblo, dinero de los impuestos que pagamos todos los mexicanos.

La situación de las orientadoras comunitarias es deplorable: las dejaron sin trabajo en pleno semáforo rojo por covid-19 y no olvidemos que entre las trabajadoras del programa se dieron casos positivos de este virus.

También, las autoridades rompieron el contrato con varias de ellas pues estaba estipulado hasta enero y simplemente dijeron “fue un error” como si eso no tuviera consecuencias legales ni éticas.

En este momento tan crítico se hace necesario que las orientadoras comunitarias cuenten con un ingreso, con seguridad social, con algo que pueda garantizar su propia vida. Pero no, a la alcaldía sólo le interesa tener muchas fotos de muchos proyectos aunque estos estén vacíos de contenido, no ofrezcan realmente atención ni mejoren las condiciones de vida del pueblo y, peor aún, sean a costa de la explotación de sus trabajadoras y trabajadores a quienes, para colmo, no los reconocen como tales, pues están subcontratados o son “beneficiarios” de algún programa social.

Por esta razón exigimos a las autoridades:

-Reinstalación inmediata de las orientadoras comunitarias injustamente despedidas y continuidad laboral mediante un contrato directo con la alcaldía por tiempo indeterminado con todos los derechos laborales garantizados.

-Investigación, juicio y castigo a todos los responsables de intentar comprar las conciencias de las orientadoras comunitarias con dinero del pueblo.

-Investigación, juicio y castigo a todos los responsables del hostigamiento laboral y la falta de atención a la seguridad e integridad física y psicológica de las orientadoras comunitarias, en especial dentro del contexto de violencia que atiende el programa y de la pandemia de Covid-19.

-Investigación y esclarecimiento de los recursos utilizados del programa Fortaseg durante el año 2020 para el programa Siemprevivas en particular y para la alcaldía Iztapalapa en general.

No se puede mejorar la vida de las mujeres si se violan los derechos laborales de las propias mujeres; no puede haber transformación sin justicia laboral.

¡Trabajo digno, salario justo y seguridad social!

¡Eliminación de toda forma de subcontratación!

¡Reinstalación de las orientadoras comunitarias, ya!

Orientadoras comunitarias en resistencia

Organización de Lucha por la Emancipación Popular-Unión Democrática Independiente de Trabajadoras y Trabajadores

2 comentarios en "Despido injustificado de orientadoras comunitarias y condicionamiento de pago de salario por parte de autoridades de la alcaldía Iztapalapa"

  • el 15 enero, 2021 a las 6:54 pm
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    En éste gobierno se comprometió a resguardar y darle prioridad al trabajador.

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  • el 16 enero, 2021 a las 2:14 am
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    Las injusticias no debe ser permitidas, está gente se aprovecha de las necesidades humanas éxijo

    Respuesta

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