ArtículosFragua#116Portada

FRACKING NO, SÍ A LA SOBERANÍA NACIONAL

Francking

Las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum del pasado 8 de abril reanudaron los debates sobre la soberanía energética y el fracking, ya que desde la presidencia se expuso que la manera de lograr la soberanía energética o de disminuir la dependencia en el consumo de gas, se podrían probar ese método de explotación del recurso en México.

Sheinbaum afirmó que Pemex no está descartando utilizar el fracking para alcanzar las metas establecidas por su plan de Pemex Estratégico. El consumo de gas en el país alcanza los 9 millones de pies cúbicos producidos por Pemex 2 mil 300 millones, el resto se compra a las empresas privadas de los Estados Unidos (ee.uu)

El objetivo es poder romper con la dependencia de importación de gas proveniente de EE.UU. Tan solo el año pasado se rompió el récord comprando 6 mil 638 millones de pies cúbicos diarios, lo que provoca que cerca del 76% del gas natural que se consume en el país sea de dicha procedencia.

Fracking o fractura hidráulica

Pero para alcanzar la autosuficiencia y la supuesta soberanía energética, hoy se pone sobre la mesa el uso de los “métodos no convencionales”, es decir del fracking o fractura hidráulica. 

Usted nos preguntará, ¿qué fregados es esa cosa del fracking? Es una técnica que se emplea para fracturar, romper el subsuelo y así liberar el gas que se encuentra enterrado o bajo grandes capas de tierra. La fractura se logra inyectando a muy alta presión una mezcla de agua, arena y productos químicos para que el gas se libere y pueda ser almacenado.

Para no vernos muy técnicos y le termine dando dolor de cabeza, es necesario tener muy claro que la utilización del fracking es una práctica denunciada por organismos internacionales y que ha sido prohibida en muchas partes del mundo, ¿por qué? Porque más allá de los argumentos de los grandes empresarios que se han beneficiado, el empleo de esta técnica termina afectando al medio ambiente; además, para poder emplearla se requiere miles de metros cúbicos de agua (algunas estimaciones indican cerca de 60-70 millones de litros), misma que no puede ser reutilizada, entre un largo etcétera.

Y ahora usted debe preguntarse, “¿y si es tan malo, pa´qué lo utilizan?” Con los gobiernos anteriores al de López Obrador se argumentaba que con ese tipo de explotación se ganaría más dinero. En la actual administración se argumenta que ganaremos en soberanía energética pero es así, ¿esta es la única manera de conseguir la soberanía energética?

En primer lugar, nada asegura que el uso de dicha técnica vaya a funcionar para producir las cantidades necesarias para abastecer la demanda; en segundo, todavía no se cuenta con la tecnología necesaria para desarrollarlo, lo que implicaría una nueva dependencia de México respecto al imperialismo estadounidense dado ya que sus empresas tienen mayor experiencia; por último, las consideraciones ambientales por los grandes daños ambientales comprobados en los países que utilizan este método de explotación.

¿Qué hará ahora el Ejecutivo federal?

¿Qué hará ahora el Ejecutivo federal? Si sigue con los planes desde su propia propuesta de desarrollo significaría que falta a su palabra, pese a que se comprometieron a no usar el fracking y, es más, erradicarlo. ¿Es este método el único que existe para alcanzar la soberanía energética?

Les guste o no vamos a poner de ejemplo a China país que se conoce mundialmente por la producción de la mayor cantidad de energía gracias al sol, un país que se ha propuesto depender menos de las energías fósiles: petróleo o gas.

En China se planean añadir entre 180 y 240 GigaWats (gw) en 2026, esto es impresionante, pues una planta nuclear produce tan solo 1gw y si usted se mete a investigar, podrá encontrar que esos 180 gw podrían cubrir demanda máxima de toda la red eléctrica nacional o que podrían cubrir la demanda de más de 1 millón 200 mil casas.

En la actualidad ,México sólo produce 90 gw. El argumento de la presidenta es que el gas que se obtenga se utilizará para producir energía, ¿por qué entonces no utilizar mejor el sol o el viento?

¿Por qué no pedir ayuda a China y sí mantener la dependencia respecto a los EE.UU?

¿Por qué no pedir ayuda a China y sí mantener la dependencia respecto a los ee.uu? Todos lo sabemos, porque este gobierno y el anterior definieron pertenecer al bloque económico de América del Norte, es decir, mantener la dependencia hacia el imperialismo y aceptar la imposición de ese gobierno para romper las relaciones económicas con China.

Está prohibido acercarse a China para lograr la trasmisión de su experiencia y de su tecnología para lograr la soberanía energética, porque eso sería acercarnos a los avances y soluciones que ese país ha creado gracias al socialismo, único sistema que podrá dar soberanía y autodeterminación a nuestro país y a todos los pueblos.

La solución no es destruir la naturaleza y a la población, la solución para lograr la soberanía energética, política y económica es y será la democracia popular y el socialismo.

Cuando usted tenga en sus manos este periódico, el ambiente futbolístico estará en pleno. Los pesares del día a día quedarán a un lado (o eso nos quieren hacer creer) y estaremos contando los minutos para que de inicio el Mundial de Fútbol 2026, con el encuentro de México vs Sudáfrica (primer juego inaugural en repetirse en toda la historia de los mundiales).

El balón rodará en el Estadio Azte… bueno, en el ahora Estadio Banorte, un nombre mucho menos glamoroso y mágico, pero mucho más honesto, porque claro, el fútbol hace tiempo dejó de ser propiedad de las masas y hoy, más que nunca, es una de las mil cabezas del capitalismo.

Un deporte hermoso, hoy está secuestrado por la mafia de la fifa (mafifa, dirían por ahí) y la belleza dejó paso a la ganancia de los caballeros de pantalón largo, esos que dan premios a los genocidas. Por eso hay que hablar del Estadio Banorte, de lo que hay detrás de ese balón que rodará 90 minutos (o más por las pausas que se inventaron para meter comerciales en medio del tiempo corriente).

En medio de la pandemia, se dio el anuncio de la remodelación del Estadio Azteca y con resistencia de vecinos y organizaciones (entre ellas nuestra olep) se pudo detener el proyecto que buscaba modificar la estructura urbana para facilitar los intereses económicos de los inversores del estadio.

Sin duda, frenar ese proyecto (aunque no en su totalidad) fue un gran triunfo del pueblo, pero eso no impidió que los empresarios, apoyados por el gobierno de la “cuarta trasformación” siguieran con las suyas. La inversión en la remodelación del Estadio fue la gran ganancia de los empresarios y desvela cómo opera el imperialismo, pues el nombre Estadio Banorte, no es gratuito sino que responde a la realidad del capital financiero.

¿A qué nos referimos con esto? El capital financiero es la suma cualitativa del capital bancario y el capital industrial, es decir, los bancos no sólo funcionan como garantes de los pagos sino como inversores y prestamistas de los grandes empresarios, lo cual los coloca en una posición donde ellos acaban por definir el futuro del capital industrial. Fusiones que fagocitan uno a otro para dar algo nuevo: el monopolio del capital financiero y la fase imperialista del capitalismo.

Correo: olep.contacto@gmail.com y olep.contacto@gmail.com

Facebook: https://www.facebook.com/olep.fragua

Instagram: https://www.instagram.com/olep_fragua/?hl=es-la

Sigue nuestra página de internet: olep.org.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

16 − thirteen =