ArtículosDisputas LaboralesFragua#114

Invitación a la Escuela Laboral “Ricardo Flores Magón”

Escuela Laboral “Ricardo Flores Magón”

Estamos por comenzar las ediciones 2026 de las Escuelas Laborales que impartimos la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (olep) y el Comité Cerezo México (ccm). La compañera Paty y el compañero Ramón, egresados del año pasado, nos comparten su testimonio invitándote a participar. Para inscribirte contesta el siguiente formulario:

CDMX: https://shorturl.at/yK53S

Toluca: https://goo.su/fr8T

Puebla: https://goo.su/s11o2w

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Luchar en comunidad, con conciencia de clase. Patricia Zavala Gutiérrez

Cuando supe que iniciaría la Escuela de Derechos Humanos Laborales “Ricardo Flores Magón” de la ciudad de Puebla, me emocionó la idea de sumarme. Recién había cursado la Escuela General de Derechos Humanos del Comité Cerezo México y estaba muy motivada a continuar mi formación política y articularme en la lucha.

En esos días yo experimentaba una fuerte sensación de desesperanza por una situación laboral que viví como fotoperiodista empleada a distancia en una empresa de EE.UU., “con mesas de noticias en 12 países, sin fines de lucro y apoyo financiero para mujeres que deseen contar historias del tercer mundo”. Así que, con este sentimiento atravesándome, empecé la escuela de DDHHLL. Participativa, solidaria, sin costo —decía la convocatoria—. Y así fue.

Este esfuerzo es posible gracias a las ganas y el compromiso del pueblo organizado. Cada sesión era un encuentro nutritivo y de compartición, en el que se ponían en común no solo los conocimientos programados para ese día, también resonaban anécdotas, vivencias o análisis de realidades diversas interpretadas desde lo particular y lo colectivo. En la escuela confirmé que desconocía muchos temas

—leyes, convenios, protocolos, declaraciones, pactos— pero sobre todo desconocía que importantes luchas emprendidas por trabajadoras y trabajadores habían tenido éxito.

Conforme transcurrían las sesiones, comprendí la gran importancia que tiene dedicar tiempo a la formación política no sólo en materia laboral. A través del enfoque de pedagogía popular utilizada en la escuela, íbamos reflexionando, conversando, comprendiendo por qué la lucha debe ser “una lucha de clases organizada, implacable y revolucionaria”, que busca trascender a las meras reivindicaciones económicas. Participar en la escuela implica manejar más allá de lo contenido en la ley o de las resoluciones de las cortes a distintos niveles. Lo medular es la reflexión y la toma de conciencia acerca de cómo esos preceptos afectan, modifican o benefician nuestras vidas y nuestra forma de relacionarnos. ¿Qué es trabajo? ¿Somos una mercancía? ¿Qué son las ganancias? ¿A quién benefician y a quién no? ¿Significan lo mismo para el empleado que para el empleador? En lo individual, en lo subjetivo, me interperlaban otros cuestionamientos: ¿En dónde se intersectan cuerpo y trabajo? ¿De qué manera se vincula el feminismo y la productividad? ¿Cómo se entrelazan los derechos humanos laborales y la diversidad afectiva y sexogenérica?

Para mí fue determinante la oportunidad de integrarme a las sesiones de la escuela. Me hicieron recordar que no se debe olvidar que gracias al empeño, perseverancia y organización de la clase proletaria, muchos de nuestros derechos están garantizados. Y que no basta con saberlo: para darles el reconocimiento debido hay que honrarlos luchando en comunidad con conciencia de clase y determinación. Durante las dinámicas colaborativas y las actividades de aprendizaje desarrolladas en la Escuela de Derechos Humanos Laborales, las palabras cobran otro sentido. Caes en la cuenta de que los términos y conceptos que están en tu cabeza para definir tus derechos como persona trabajadora están más cargados de situaciones atemorizantes, precariedad y abusos, porque el proyecto capitalista utiliza una visión distorsionada de lo que está definido en la ley, aprovechándose del desconocimiento que tenemos de ella.

Participar en la escuela hizo para mí una gran diferencia. Para empezar, pude nombrar la situación que vivía como hostigamiento. Ya sabes lo que se dice: lo que no se nombra, no existe: lo que no se habla, se olvida. Por eso, es muy importante aprender a nombrar lo que está contenido en documentos como la Ley Federal del Trabajo y la Organización Internacional del Trabajo. Sin embargo, no basta con nombrarlo en abstracto. Hay que trabajar primero en la toma de conciencia de clase como proletariado para asumir que la historia de las luchas sociales de las y los trabajadores, no nos es ajena. Al contrario, nos compromete al análisis de la realidad y a la acción.

Cuando estás en la escuela, hay personas que te dicen: ¿y eso para qué te servirá?, ¿cómo para qué vas si ni sirve saber de eso? Pero poco a poco te vas dando cuenta de que sí sirve, y que la escuela no sólo transforma las vidas de quienes participamos directamente en ella. Está presente en múltiples colectividades, en nuestras pláticas con amigos y familia, con las personas que trabajamos y con las que accionamos en diferentes espacios. Y lo más importante, nos da herramientas para hacer heridas de muerte en la maquinaria perversa que nos quiere ver obedientes, dóciles y por siempre tristes. La escuela también es un espacio donde se entretejen vidas y caminos. Conocí a compañeras y compañeros con diversas trayectorias de formación política y experiencias de lucha muy valiosas, y nos seguimos frecuentando. En la Escuela de Derechos Humanos Laborales “Ricardo Flores Magón” de la OLEP y el CCM, todas las personas son bienvenidas para aprender. Pero eso sólo lo puedes constatar si te decides a inscribirte, así que anímate.

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Un triunfo laboral. —Ramón Méndez

La Escuela de Derechos Humanos Laborales “Ricardo Flores Magón” me ayudó a conocer mis derechos. Entre sus enseñanzas aprendí cómo moverme y qué herramientas y guías existen para, como trabajador, orientarme y resolver mis necesidades laborales. Por eso, la recomiendo totalmente.

De hecho, también la he recomendado a mis compañeros de trabajo, aunque lamentable no siempre son gente que haya captado nuestra realidad y en qué nos puede ayudar esta iniciativa. Espero que algún día, alguno de ellos la tome en cuenta y considere asistir. Por mi parte, yo formé un grupo de WhatsApp aquí con compañeros y siempre les envío todo lo que se refiere a la escuela de Derechos Laborales.

Finalmente, quiero compartirles que gracias a los aprendizajes de la escuela yo pude saber cómo asistir a distintas instancias del gobierno, desde la primera o segunda semana del curso. Resulta que yo venía empujando con mis compañeros el reconocimiento laboral porque en la empresa nos tenían contratados por fuera. De hecho, con esa necesidad en mente fue que entré a la escuela. En aquellos días aproveché unas vacaciones para ir a atender esos asuntos y ante las instancias correspondientes meter mis quejas. ¡Tardó un tiempo, pero finalmente ahora ya tenemos

reconocimiento laboral!

Invitación Escuela Laboral “Ricardo Flores Magón”

Invitación a la Escuela Laboral "Ricardo Flores Magón"
Invitación a la Escuela Laboral “Ricardo Flores Magón”

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