La colectividad posibilita la lucha popular. De Makarenko al Comité Cerezo México
El Comité Cerezo México (CCM) nace el 13 de agosto de 2001 como un colectivo solidario y voluntario creado por familiares y amigos tras la detención arbitraria, tortura y encarcelamiento de los hermanos Alejandro, Héctor y Antonio Cerezo Contreras, junto con Pablo Alvarado Flores. Tras lograr la libertad de los cuatro, la organización se consolidó para documentar, defender y promover los derechos humanos. En 25 años no ha dejado de ser una colectividad que sigue acompañando a víctimas de violaciones graves de derechos humanos como tortura, desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales en México.
El Comité hace distintas actividades por este objetivo: documentación e informes, acompañamiento a familiares y sobrevivientes de desaparición forzada, tortura y ejecución extrajudicial, defensa de presos políticos, diversos espacios de formación a organizaciones populares sobre derechos humanos, seguridad preventiva y técnicas de documentación de abusos. Entre estas capacitaciones, el CCM junto con la OLEP crearon las Escuelas de Derechos Humanos Laborales “Ricardo Flores Magón” en diversos estados del país, como CDMX, Puebla, Morelos, Hidalgo y Estado de México.
Al terminar esta escuela, las personas que la cursaron son invitadas al Curso Pedagógico Elvia Carrillo Puerto con el propósito de formarse como educadores populares. Una de las primeras lecturas de este curso es La colectividad y la educación de la personalidad, de Antón Makarenko. La teoría pedagógica de Makarenko propone varias ideas que pueden entenderse con el testimonio vivo del CCM.
Makarenko sostiene que en una colectividad bien organizada no existe oposición entre los fines personales y los comunes; los intereses de la colectividad deben estar por encima, pero vinculados estrechamente con los del individuo. Este principio se refleja en la decisión de los hermanos Cerezo de enfrentar la tortura sin traicionarse mutuamente. Ante el chantaje policial, siempre vieron que su dignidad individual era inseparable de su lealtad colectiva como hermanos y compañeros de ideales.
“No sabemos si es lo mismo en todos los casos, pero en el nuestro fue el amor y la conciencia. El amor de hermanos, pues se trataba en ese momento de no permitir ese cruel chantaje de aceptar la vida a costa de la muerte de un ser amado: morir juntos o vivir juntos, nunca a costa de… Esa fue nuestra decisión y fuimos conscientes de que así sería la manera más digna de enfrentar una situación de esta índole, máxime que teníamos total conciencia de que éramos inocentes, de que la acusación de haber puesto los petardos en los bancos era falsa” (Con el corazón en su sitio. La historia de los hermanos Cerezo, p. 34).
Asimismo, el Comité Cerezo logró aglutinar a diversas expresiones políticas que subordinaron sus diferencias particulares ante el objetivo común de la libertad de los presos. Este interés común sigue vigente después de 25 años, en los que no sólo el CCM está integrado por una colectividad amplia de trabajo solidario y voluntario, sino que se hermana con otras organizaciones como la OLEP, por ejemplo.

Te invitamos a leer el siguiente artículo del FRAGUA #116: La lucha de la educación en Chiapas
Por otro lado, Makarenko distingue entre el “régimen” (métodos de educación) y la “disciplina” (resultado de la educación), afirmando que esta última no es inhibición, sino un impulso que hace a la persona más libre y consciente de su deber. Makarenko no propone la disciplina como la que indica aquello que no debe hacerse, sino como disciplina de la victoria, disciplina de la superación. El comunista debe aspirar a la victoria, y no sólo eludir algo desagradable.
Los hermanos Cerezo cuentan que en el sistema carcelario existe un intento de despersonalización “para construir marionetas, seres humanos que dejen de serlo para someterse a la voluntad y autoridad de otros que dicen serlo”. Frente a este intento de enajenación de su identidad y del mundo exterior, ellos se impusieron un régimen propio de estudio, ejercicio, pintura y escritura. Esta autodisciplina fue su método para “resistir desde la adversidad”, manteniendo su lucidez y dignidad frente a un sistema carcelario que buscaba que dejaran de ser ellos mismos.
Para Makarenko, el individuo se siente pleno y con derechos sólo en colectividad, la cual funciona como un organismo que protege al educando contra cargas psicológicas excesivas y abusos, siempre que éste se sienta parte de ella. Al mismo tiempo, cada miembro es responsable de los actos de sus camaradas. Makarenko proponía que el sentimiento de ser protegido debe existir especialmente en la colectividad, debe formarse donde hay orgullo por ella, donde se plantean exigencias a cada individuo contra la violencia, el despotismo y el escarnio.
El Comité Cerezo actuó como esa “colectividad protectora”. Francisco y Emiliana Cerezo asumieron la responsabilidad de la defensa desde afuera, permitiendo que sus hermanos en prisión no se sintieran solos ni abandonados. La red de solidaridad (que incluyó a organizaciones como Brigadas Internacionales de Paz) sirvió de escudo frente a la crueldad del Estado.
25 años del Comité Cerezo son 25 años de demostrar que la colectividad es la condición de posibilidad de la lucha popular sostenida. Makarenko escribía en la URSS de 1920 sobre infancias y juventudes que el Estado zarista había abandonado; el Comité Cerezo trabaja en el México de 2026 con personas que el Estado persigue.
Sus experiencias, separadas por un siglo y un hemisferio, coinciden en que las colectividades deben tener objetivos claros, con exigencia real, con tradiciones que se sostienen, con la costumbre de hacer lo éticamente correcto y no sólo quedarse en la narrativa. En compartir las experiencias, conocimientos, sentires y saberes que se ve reflejada en las escuelas que colectivamente crean con las personas interesadas, sin importar estudios o credenciales.
Este artículo lo escribe una compañera dentro del 4to curso pedagógico Elvia Carrillo Puerto, con los objetivos de interpretar la teoría de la colectividad de Makarenko para fortalecer en la actualidad la lucha popular en México; de compartir los conocimientos adquiridos en torno a esta lectura con otros lectores de FRAGUA, pero también de conmemorar el 25 aniversario del CCM.
Gracias por seguir compartiendo y creciendo para poder llegar al horizonte de pueblos libres y emancipados. !
Correo: olep.contacto@gmail.com y olep.contacto@gmail.com
Facebook: https://www.facebook.com/olep.fragua
Instagram: https://www.instagram.com/fragua.olep?igsh=NHNuN2k1anQwNnpy
Linktr.ee: https://linktr.ee/fraguaolep
WhatsApp: 5578375605